En contraste con el optimismo hacia la petrolera argentina, los bonos soberanos han experimentado caídas de hasta 0,5%, lo que ha llevado al riesgo país a 543 puntos básicos. De este modo, en lo que va del año, ha tenido una reducción de solo un 0,4%.
Según el análisis de Sailing Inversiones, “el cambio en el escenario de tasas en Estados Unidos vuelve a ser un factor de presión para la deuda emergente. La suba de los rendimientos de los bonos del Tesoro norteamericanos eleva la tasa libre de riesgo global y obliga al mercado a exigir mayores retornos para tomar riesgo, especialmente en activos de mayor duration y mayor beta (volatilidad). En ese contexto, los bonos argentinos en dólares pueden verse afectados en el margen, no necesariamente por un deterioro propio, sino por un repricing global que encarece el financiamiento y reduce el apetito por riesgo.
“De todos modos, en la Argentina el driver principal sigue siendo local. La dinámica de los bonos en dólares dependerá más de la acumulación de reservas, la continuidad del orden fiscal, la estabilidad cambiaria y la posibilidad de seguir comprimiendo riesgo país. Un escenario internacional más adverso puede moderar la velocidad de la recuperación y volver más selectivo el posicionamiento, pero no necesariamente cambia la tendencia de fondo si el frente local continúa mostrando señales constructivas. En este contexto, seguimos viendo valor, aunque con mayor cautela en los tramos largos y priorizando bonos con buena relación entre paridad, duration y potencial de compresión”, agrega el informe.
En Estados Unidos, el ánimo del mercado fue más estable: los principales índices de la Bolsa de Nueva York tuvieron una caída de hasta 0,51%, y el descenso en los precios de los bonos del Tesoro resultó en un aumento de su rendimiento a 4,62%, el nivel más alto desde el 1 de marzo de 2024. Ante tasas tan atractivas, los bonos argentinos y los de la región pierden competitividad.
Sin embargo, el futuro de los bonos y de la economía estadounidense es incierto, ya que no está claro cuál será la decisión del nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh. Actualmente, circula la posibilidad de un aumento en las tasas de interés de referencia, impulsado por el fuerte crecimiento de la inflación. En abril, los Índices de Precios al Productor subieron un 6 por ciento.









