En lo que va de 2026, el superávit primario se aproxima al 1,2% del PBI, mientras que el superávit financiero equivale a aproximadamente el 0,3% del PBI. Caputo también mencionó que el pago neto de intereses de las tenencias intra sector público ascendió a $ 450.467 millones.
Este resultado contrasta con el déficit financiero de septiembre de 2023, que, ajustado a precios de septiembre de 2026, fue de casi $ 2,8 billones. Es importante recordar que el Gobierno fijó en el Presupuesto 2027 un objetivo de superávit primario del 1,3% del PBI para 2026, que está por debajo del 1,4% acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y del 1,5% proyectado el año anterior.
De acuerdo a estimaciones de la consultora Analytica, un superávit primario del 1,3% equivaldría a unos $ 15,5 billones al cierre de 2026, cifras que quedarían por debajo de la meta establecida con el FMI, que es de $ 16,3 billones. Si se materializa este escenario, el Ejecutivo incumpliría nuevamente sus compromisos fiscales, como sucedió con la meta de junio, por aproximadamente $ 570.000 millones.
No obstante, Kristalina Georgieva, titular del FMI, elogió esta semana la disciplina fiscal en Argentina, afirmando que un país “no puede gastar indefinidamente dinero que no tiene” y que la estabilidad de las cuentas públicas es “la condición necesaria para lograr crecimiento”.
Los ingresos totales del SPN alcanzaron en septiembre los $ 15,8 billones, lo que representa un aumento del 36,5% en comparación interanual. En lo que respecta a los recursos tributarios, el Ministerio de Economía reportó un aumento del 37,2% interanual, lo que indica una mejora en términos reales.
Por otro lado, los gastos primarios del Sector Público Nacional totalizaron $ 14,4 billones, con un incremento del 32,2% interanual. Caputo subrayó que, en términos reales, el gasto primario sufrió una disminución del 0,9% respecto del nivel registrado en septiembre de 2025.
Las prestaciones sociales alcanzaron los $ 9,1 billones, aumentando un 29,2% interanual, mientras que los subsidios económicos sumaron $ 1,25 billones, con un crecimiento del 29,8% interanual. En este último punto, el mayor impacto se observó en el sector energético, que creció un 44,1% interanual, debido a la decisión de mitigar el impacto en los consumidores residenciales por el aumento en los precios del gas originado por el conflicto en Medio Oriente.
En cuanto a las remuneraciones, estas alcanzaron los $ 1,66 billones, registrando un aumento del 32,1% interanual. Asimismo, las transferencias corrientes totalizaron $ 4,38 billones, lo que representa un incremento del 17,1% interanual. Las transferencias a universidades, por su parte, crecieron un 42,4%, lo que refleja el cumplimiento de los acuerdos establecidos con estas instituciones en el marco de la ley aprobada en 2025.
El gasto de capital se situó en $ 561.025 millones, marcando una suba del 16,5% interanual, destacándose inversiones en el área de Defensa y en la reactivación de las labores en el complejo hidroeléctrico La Barrancosa-Condor Cliff.









