A través de una carta enviada a los senadores, las entidades expresaron su deseo de avanzar con el expediente S-809/26 y sus iniciativas relacionadas. “Nos dirigimos a ustedes en representación de las instituciones y cámaras abajo firmantes con el propósito de instar el urgente tratamiento y la aprobación parlamentaria del dictamen favorable”, señalaron en el documento.
Las organizaciones consideran que el texto que emergió de las comisiones “constituye un proyecto legislativo superador, clave para el desarrollo socioeconómico, energético, industrial y ambiental de la Argentina”. También indicaron que el dictamen representa “un avance significativo” debido a que moderniza la normativa actual e incluye modificaciones que consideran esenciales.
Entre los aspectos que las entidades destacan como mejoras se encuentra el aumento de los porcentajes de mezcla obligatoria. “El incremento en los cortes obligatorios establece metas más altas y progresivas tanto para el biodiesel como para el bioetanol en las naftas y el gasoil, maximizando el uso de insumos de origen agroindustrial sustentables”, afirmaron.
El dictamen que fue aprobado recientemente unificó siete proyectos y propone una modificación del régimen existente a través de un incremento gradual de los cortes obligatorios. Para el biodiésel, el porcentaje inicial se mantendría en el 7,5%, ascendiendo al 10% a los 12 meses de la sanción de la ley; en el caso del bioetanol, se incrementaría del 12% actual al 15% en el mismo período. Además, el texto establece un mecanismo de transición para las pymes de biodiésel no integradas hasta finales de 2035 y abre gradualmente el mercado a la competencia entre empresas integradas y no integradas.
Otro aspecto mencionado por las organizaciones es la contribución que, según afirmaron, tendría el nuevo régimen en términos ambientales y de transición energética. “Reducción de emisiones y compromiso ambiental: consolida el rol de los biocombustibles como una herramienta efectiva para la descarbonización del transporte, alineando al país con los estándares internacionales de mitigación del cambio climático y transición energética”, resaltaron.
Además, hicieron mención a los beneficios que podría traer una mayor participación de los biocombustibles en las propiedades de las mezclas que se comercializan en el mercado interno. “Mejor calidad en los combustibles: la integración de un mayor porcentaje de biocombustibles optimiza el octanaje y las propiedades técnicas de las mezclas en el mercado local”, apuntaron.
Las entidades también destacaron las oportunidades que, según comparten, abriría el proyecto para el desarrollo de nuevas tecnologías y mercados. “Innovación y tecnología: el proyecto ofrece perspectivas de crecimiento con un mercado libre (vehículos flex, kits, estaciones de servicio de etanol), mayores cortes provinciales en bioetanol y biodiésel, 15 años de previsibilidad de inversiones, nuevos productos en el mercado como el SAF o el biocombustible marítimo, entre otras innovaciones. La industria se abre a un mercado competitivo, lo cual es esencial para crecer”, describieron.
Por último, la carta subrayó el “impacto favorable en precios y economía regional”. Según las entidades, el proyecto “promueve un esquema competitivo en la oferta de combustibles que resguarda el bolsillo del consumidor final, al tiempo que impulsa la inversión, el empleo federal y la generación de valor en origen”.
Tras presentar estos argumentos, las organizaciones hicieron un llamado al Senado: “Por todo lo expuesto, solicitamos respetuosamente a los integrantes de la H. Cámara de Senadores de la Nación otorgar pronto tratamiento sobre el recinto a este dictamen para su sanción definitiva”.
La instancia lleva las firmas de diversas entidades del sector agroindustrial.









