Este viernes, una portavoz de Downing Street advirtió sobre la disponibilidad de sus fuerzas armadas, afirmando que ‘Nuestras fuerzas armadas están en alerta las 24 horas del día, los siete días de la semana, para proteger al Reino Unido y nuestros intereses’.
Esta declaración se produjo pocas horas después de que Milei reiterara, en un mensaje por cadena nacional, que las islas son ‘histórica y legalmente’ argentinas. En su discurso, también comunicó la implementación de sanciones contra las petroleras que operan en el archipiélago sin autorización de Argentina y prometió la construcción de una base militar en uno de los puntos continentales más cercanos al territorio.
Consultado sobre si el primer ministro Andy Burnham considera que el Reino Unido cuenta con las fuerzas necesarias para proteger la soberanía del archipiélago, el portavoz de Downing Street respondió que las islas continuarán siendo británicas ‘mientras los isleños lo deseen’. Burnham reafirmó su apoyo al deseo de los isleños de continuar siendo un territorio británico de ultramar.
Una fuente de Downing Street minimizó las declaraciones del mandatario argentino: ‘No es la primera vez que un Gobierno argentino lanza amenazas contra los isleños. Hemos dejado claro que la autodeterminación de esos habitantes incluye el derecho a explotar sus riquezas naturales’. Esta referencia a los recursos naturales se relaciona con el proyecto de extracción de petróleo que las empresas israelí Navitas y británica Rockhopper están desarrollando en la región, el cual podría marcar el inicio de la explotación petrolera en el archipiélago, bajo control británico desde 1833.
El ministro de Defensa británico, Wes Streeting, fue el primero en responder públicamente, señalando que las palabras de Milei ‘hablan más de política interna argentina que de las Malvinas’. Streeting reiteró la posición británica sobre la soberanía del archipiélago: ‘Las Malvinas son británicas porque los isleños allí eligieron ser británicos. Nuestro compromiso con las Malvinas es absoluto e inamovible’.
La elección de que la primera respuesta provenga del titular de Defensa resulta destacable, especialmente en el contexto del anuncio de Milei sobre la construcción de una base militar en el continente cercano al archipiélago. El canciller británico, Ed Miliband, también se pronunció: ‘Las islas son británicas y seguirán siéndolo, porque es la voluntad abrumadora de sus habitantes’.
Las declaraciones de Milei acapararon la atención de los medios británicos este viernes, que las vincularon con comentarios previos del expresidente estadounidense Donald Trump, quien sugirió que Estados Unidos podría reconsiderar su postura tradicional de neutralidad sobre la soberanía del archipiélago. En una entrevista reciente, Trump había criticado la falta de apoyo militar de Londres en la guerra contra Irán y no confirmó si respaldaría al Reino Unido en caso de un nuevo conflicto con Argentina.
Milei había señalado la urgencia de actuar ante el avance de la explotación petrolera en la región, advirtiendo: ‘Si hoy no actuamos con firmeza y celeridad, en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar, algo que no había ocurrido nunca antes hasta ahora’.
La controversia sobre la soberanía del archipiélago cuenta con el reconocimiento de una resolución de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de 1965, que insta a ambas naciones a resolver el conflicto de manera diplomática y a evitar decisiones unilaterales. Hasta el momento, Estados Unidos y la mayoría de los países del oeste reconocen que el Reino Unido administra de facto el territorio, aunque no se pronuncian sobre su soberanía.









