Referentes del sector foresto-industrial del noreste argentino se reunieron durante el 80° Congreso de la Asociación Forestal Argentina, que se llevó a cabo en Posadas, Misiones, con el objetivo de unificar sus demandas ante el complejo contexto económico.
Fachinello expuso las gestiones realizadas para desarrollar la foresto-industria en la provincia. Entre las cuestiones más urgentes, mencionó que las pequeñas y medianas empresas del sector están sufriendo por la competencia de firmas locales que han sido impactadas por la eliminación de subsidios, las demoras en el pago de impuestos y el deterioro de la infraestructura.
En el encuentro también participaron la ministra de Industria de Corrientes, Mariel Gabur, el ministro de Producción de Entre Ríos, Guillermo Bernaudo, y el subsecretario de Producción Agropecuaria, Ganadería y Forestación de la Nación, Manuel Chiappe, quienes discutieron políticas públicas para encontrar soluciones interprovinciales.
Fachinello destacó la importancia de establecer una agenda común entre las provincias mesopotámicas, afirmando que “el mensaje que dejó el Congreso fue empezar a trabajar mucho más en conjunto como región” y anticipó que se buscará gestionar de manera unificada ante el Gobierno nacional para obtener respuestas en materia impositiva, energética y logística.
Uno de los problemas más críticos que enfrentan los exportadores es la lentitud en la devolución del Impuesto al Valor Agregado (IVA), lo que afecta gravemente la salud financiera de las pymes. “Diez meses demora en promedio hoy la devolución”, destacó el funcionario.
En el panel sobre “Competitividad e infraestructura portuaria”, moderado por Pablo Ruival, presidente de la Asociación, se abordaron los cuellos de botella que afectan a los márgenes de exportación, como el alto costo de los fletes terrestres y la falta de previsibilidad en el calado de la Hidrovía Paraná-Paraguay, además de la necesidad de reactivar las terminales portuarias mesopotámicas y actualizar la Ley de Cabotaje Nacional.
Otro tema discutido fue el escaso nivel de inversión en las rutas nacionales y el esquema de peajes, que “representan otra traba diaria para el traslado de la producción forestal”, según indicó Fachinello.
El sector también enfrenta una histórica desigualdad en comparación con otras regiones del país, especialmente por la carencia de una red de gas natural. Esto obliga a las plantas a depender únicamente de la energía eléctrica, cuyos precios han subido considerablemente por decisiones de la distribuidora Cammesa. “Los aumentos rondan ya, si uno calcula los últimos 22 meses, el 415%”, subrayó.
Ante estas dificultades, los gobernadores del NEA y NOA mantuvieron un encuentro con el jefe de Gabinete para plantear la necesidad de subsidios a la energía, dado que las provincias de estas regiones son electrodependientes.
Fachinello exigió una alineación de políticas impositivas para que la provincia pueda avanzar. Lamentó la falta de acuerdo con el Gobierno central, señalando que, aunque no han tenido éxito, continuarán gestionando. “Es claro que la mirada del Gobierno nacional no es el desarrollo de la industria, pero nosotros creemos que sí”, enfatizó.
La recesión económica y la caída del mercado interno están empezando a tener consecuencias severas en el empleo y la actividad comercial. Fachinello comentó que “la crisis afecta a empresarios y trabajadores en la industria maderera, provocando una pérdida del poder adquisitivo” y agregó: “El 70% de lo que producimos se destina al mercado interno, que hoy está paralizado”.
El presidente de la Asociación de Productores, Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones y el Norte de Corrientes, Guillermo Fachinello, solicitó al Gobierno nacional medidas para evitar más cierres y preservar los empleos. En declaraciones, destacó que la crisis fue anticipada hace más de dos años. “Estamos atravesando situaciones extremadamente complicadas, con un dólar inmovilizado para nosotros, mientras nuestros costos aumentan en dólares, dificultando la exportación”, añadió.
El 30% de la producción de la provincia se destina a la exportación, mientras que el 70% restante va al mercado interno, que está prácticamente inactivo. “Las obras, tanto públicas como privadas, están paradas. Aunque las tasas de interés han bajado un poco, siguen siendo muy altas, especialmente para créditos hipotecarios, que son los que podrían impulsar la construcción privada y pública”, explicó.
El empresario expresó que no ve un horizonte positivo y que están intentando proteger a su personal, pero lamentó que una importante empresa de pallets en Misiones ha cesado operaciones, dejando a más de 130 empleados sin trabajo.
Hizo un llamado a las autoridades provinciales y nacionales para abordar las problemáticas del sector y pidió a los legisladores trabajar en la defensa de sus intereses. “Sugerimos que traten con menos agresividad los embargos, que nos están dejando sin recursos”, advirtió.
Fachinello reconoció que los empresarios operan con descubierto y recurren a préstamos con tasas altas para mantener sus actividades. Reiteró la necesidad de medidas de alivio fiscal y energético que no generen un impacto fiscal tan fuerte, y solicitó que se considere un trato diferencial en los costos de energía y combustible. “Necesitamos un enfoque diferente, dado que dependemos de la energía eléctrica, cuya tarifa es alta para nuestra producción”, concluyó.









