El Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal ha comenzado su implementación en la ciudad de Buenos Aires. Esta iniciativa, establecida por la ley 6959 aprobada en junio, busca facilitar la regularización de las deudas de consumo de los hogares a través de una línea de crédito específica proporcionada por bancos que se han sumado al programa. Los interesados tienen como fecha límite para presentar su solicitud formal ante las entidades financieras hasta el 13 de octubre. La normativa establece un plazo mínimo de devolución de 24 meses y fija una Tasa Nominal Anual (TNA) máxima del 35%, aunque cada banco puede ofrecer condiciones más favorables. Es importante subrayar que este programa no implica una condonación ni una reducción de deuda; se trata de un nuevo crédito destinado exclusivamente a la cancelación o refinanciación de saldos impagos generados por liquidaciones de tarjetas de crédito y préstamos personales. La medida se enmarca en un contexto donde la morosidad en las deudas ha alcanzado cifras históricas. Según datos del Banco Central (BCRA), en junio el nivel de endeudamiento registró una leve caída, pasando del 7,7% al 7,6% del total de la cartera de préstamos otorgados al sector privado, rompiendo así una tendencia de 19 meses al alza. Sin embargo, la proporción de familias con deudas irregulares se mantuvo estable en 12,8%, y la morosidad en préstamos personales se elevó al 16,3%. En total, diez entidades financieras han confirmado su participación en el Programa de Desendeudamiento: Banco Ciudad, Banco Santander, ICBC, Banco Supervielle, Banco Credicoop, Banco Comafi, BBVA, Banco Galicia, Banco Piano y Banco Macro. Para poder acceder al programa, los solicitantes deben cumplir con varios requisitos: tener deudas por tarjetas de crédito o préstamos personales exclusivamente con instituciones financieras; estar en situación dos o tres en la Central de Deudores del Banco Central (BCRA), lo que corresponde a personas con atrasos de entre 60 y 180 días; contar con ingresos familiares inferiores a diez salarios mínimos, vitales y móviles, lo que equivale a menos de $3.760.000 considerando que en agosto el SMVM era de $376.600; y que los compromisos mensuales de deuda representen más del 30% de los ingresos del hogar. Además, se debe tener residencia en la ciudad de Buenos Aires con una antigüedad mínima de dos años. Quedan excluidos aquellos que posean más de un inmueble, vehículos con menos de cinco años de antigüedad, salvo aquellos destinados a trabajos que puedan ser comprobados, así como propietarios de embarcaciones, aeronaves u otros bienes que requieran registro. Tampoco son elegibles quienes tengan activos financieros superiores al total de la deuda en cuestión ni quienes hayan adquirido divisas durante el período en el cual se generaron las deudas. Los postulantes que cumplan con estos requisitos pueden presentar su solicitud en cualquiera de los bancos adheridos al programa, quienes evaluarán la situación particular de cada solicitante para determinar la viabilidad y condiciones finales del crédito.









