- Pronóstico y brechas: Se proyecta un crecimiento regional del 2,2% para 2026, una tasa que resulta insuficiente para cerrar las brechas de desarrollo y elevar el ingreso por habitante de forma sostenida.
- Contexto global: La desaceleración está influenciada por factores externos como la volatilidad financiera, las tensiones geopolíticas y el encarecimiento de la energía y los fertilizantes.
- Desafíos estructurales: La región enfrenta limitaciones internas críticas, destacando los bajos niveles de inversión, una productividad estancada y una informalidad laboral persistente que alcanza al 50% de los trabajadores.
Fragilidad fiscal: A pesar de la estabilización de la deuda pública, el elevado costo del financiamiento y el pago de intereses limitan severamente el margen de maniobra para la inversión pública y la protección social.









