En la provincia de Buenos Aires, las zonas más afectadas incluyen La Plata, Berisso y Ensenada. Específicamente, se ha limitado la venta de GNC en aquellas estaciones que carecen de contratos firmes, lo que implica la ausencia de una garantía de suministro continuo.
En la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, la mayoría de las estaciones tienen servicio firme, lo que significa que el suministro continúa, aunque dentro de los límites acordados. Sin embargo, también se han registrado interrupciones en provincias como Córdoba y Santa Fe por motivos similares.
La decisión de las distribuidoras busca proteger a los usuarios prioritarios, tales como hogares, escuelas y hospitales, en respuesta al aumento de la demanda durante el invierno. Desde el sector de las distribuidoras se indicó que las limitaciones para expendedores de GNC e industrias interrumpibles son prácticas comunes durante la temporada invernal para evitar faltantes de gas.
Esta medida, que se aplica en todo el país y varía según la cantidad de clientes con contratos interrumpibles, comenzó a mediados de la semana pasada y se mantendrá “hasta nuevo aviso”.
Según datos de Enargas, el pasado 22 de junio la demanda de gas se situó cerca de los 155,5 m3 totales, con un consumo por parte de hogares alrededor de 80,4 m3. Se prevé que en las próximas semanas la demanda continúe incrementándose debido a las condiciones invernales.
En medio de la escasez de estaciones habilitadas, un grupo de taxistas, remiseros y conductores particulares protestó en la bajada de la Autopista La Plata-Buenos Aires bajo la consigna “Basta de restricción al GNC”.
En la capital bonaerense, solo hay seis estaciones de GNC con contrato firme, mientras que aquellas que tienen contratos interrumpibles están autorizadas a vender hasta 1000 metros cúbicos por día.
Ante esta situación, se han observado largas filas para cargar combustible. “Estoy aquí hace casi dos horas y media esperando para poder cargar GNC. Los cortes empezaron hace una semana”, dijo un remisero.
En Argentina, las estaciones de servicio con contratos no interrumpibles están principalmente situadas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y en las provincias del sur, como Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Esto se debe a que esas regiones, debido a sus condiciones climáticas extremas durante gran parte del año, dependen en mayor medida del gas natural como fuente de energía para calefacción, transporte y otras necesidades básicas.
Un contrato no interrumpible es un acuerdo que garantiza el suministro continuo de gas, independientemente de la demanda o una crisis energética. Esto obliga a la empresa distribuidora a priorizar el abastecimiento hacia esas estaciones, que a su vez suelen pagar una tarifa más elevada por esa garantía.
Por el contrario, otras estaciones de servicio en el país tienen contratos interrumpibles, lo que significa que pueden ser desconectadas temporalmente en caso de emergencias o si se requiere priorizar el abastecimiento a hogares, hospitales o industrias esenciales.









