Este fenómeno se da en un contexto de alto endeudamiento de los hogares. Según el mismo informe, las familias argentinas tienen comprometidos $ 74,2 billones, lo que equivale al 6,5% del Producto Bruto Interno (PBI).
En respuesta a esta situación, diversas entidades bancarias han comenzado a lanzar programas de refinanciación con el objetivo de asistir a sus clientes. En este marco, la Ciudad de Buenos Aires aprobó una iniciativa destinada a ofrecer condiciones más favorables a aquellos que enfrentan dificultades en el cumplimiento de sus obligaciones financieras.
La Legislatura porteña aprobó la creación de un Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal, impulsado por el diputado Leandro Santoro, que busca facilitar la cancelación y refinanciación de deudas de consumo para personas que se encuentren en situaciones económicas complicadas.
El proyecto fue respaldado con 42 votos a favor y ocho abstenciones. Se prevé la implementación de líneas de crédito específicas mediante el Banco Ciudad, así como incentivos para fomentar la participación de entidades financieras privadas.
El objetivo de esta iniciativa es sustituir deudas con altos costos financieros por nuevos préstamos con tasas más accesibles, aliviando así la carga económica sobre los hogares.
El programa también abarcará la participación de otras instituciones financieras y creará una línea especial dirigida a trabajadores no registrados y emprendedores, que se gestionará a través de Ciudad Microempresas S.A.U.
Como incentivo para el sector privado, las entidades que se incorporen a este esquema podrán beneficiarse con una reducción del 50% en el Impuesto sobre los Ingresos Brutos aplicado a los intereses generados por los préstamos otorgados en este régimen.
La normativa estipula una serie de requisitos para ser parte del programa. Podrán acceder las personas que cumplan con las siguientes condiciones:
Los créditos otorgados en el marco de este programa contarán con condiciones más ventajosas que muchas de las opciones actuales del mercado. Entre las características más destacadas se encuentran:
Además, la ley impone restricciones para asegurar que la asistencia se dirija a quienes realmente enfrentan una situación de vulnerabilidad financiera. No podrán acceder al programa aquellos que:
Según las proyecciones incluidas en el proyecto, una familia con ingresos mensuales de $ 3,68 millones y una deuda equivalente al doble de esa suma podría lograr un ahorro cercano a los $ 240.000 por mes.
En términos totales, el beneficio podría traducirse en aproximadamente $ 5,7 millones menos en intereses respecto a una refinanciación realizada a tasas convencionales.









