La Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA) emitió un dictamen en el que asegura que el maíz COR-ØØ121-4 “no presenta nuevos riesgos o riesgos incrementados respecto del cultivo de otros maíces y, por lo tanto, su liberación al agroecosistema es tan segura como la de cualquier maíz comercial.”
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) también se pronunció al respecto, afirmando que este maíz “es tan seguro y no menos nutritivo que su contraparte convencional” y lo declaró “apto para el consumo humano y animal.”
Por su parte, la Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional no reportó riesgos significativos que pudieran afectar las exportaciones.
La Resolución 80/2026, que ha sido recientemente publicada, establece que la inscripción de cultivares con este evento en el Registro Nacional de Cultivares está sujeta a la presentación y aprobación de un Plan de Manejo de Resistencia de Insectos (PMRI) por parte de Corteva, en cumplimiento de las normativas de bioseguridad vigentes.
Adicionalmente, la empresa deberá notificar de inmediato cualquier nueva evidencia científica que pudiera cambiar las conclusiones de la autorización, bajo la amenaza de revocación.
Estas autorizaciones son parte del proceso que permite la entrada de semillas mejoradas al mercado local y a los registros de exportación de granos argentinos, asegurando su competitividad en los principales destinos comerciales.









