El mandatario estará acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; y el ministro de Defensa, Carlos Presti. Además, se anticipa la asistencia del embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas, junto a otras autoridades militares de este país.
Desde el Gobierno se destaca que el ejercicio militar ha pasado de la fase de planificación a la implementación en el terreno. Se menciona que durante el ejercicio se utilizarán vehículos blindados Stryker, que forman parte del equipamiento que Argentina ha estado negociando con Estados Unidos como parte de la modernización de sus Fuerzas Armadas.
Daga Atlántica está programado para realizarse entre el 21 de abril y el 12 de junio en suelo argentino. El decreto correspondiente permite la entrada de personal y equipos militares estadounidenses para participar en actividades en la Base Naval Puerto Belgrano, la Guarnición Militar Córdoba y la VII Brigada Aérea de Moreno.
No se descarta que el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, reciba a Milei en el aeropuerto.
Según el documento oficial, el ejercicio incluye operaciones especiales y un entrenamiento conjunto. En representación argentina estarán unidades del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, junto con el Comando Conjunto de Operaciones Especiales. Por parte de Estados Unidos, se contemplan hasta 50 efectivos, aeronaves de transporte, equipos tácticos, sistemas de comunicación, vehículos aéreos no tripulados, equipamiento de visión nocturna y otros materiales de combate.
Desde la Casa Rosada, se reconoce que ha habido modificaciones en la preparación del ejercicio. Funciones oficiales indican que el Pentágono ha recortado parte del presupuesto y la cantidad de personal que había planeado enviar debido a la situación en Medio Oriente. No obstante, el Ejecutivo asegura que estos ajustes no alteran el enfoque del ejercicio, que se presenta como una oportunidad para fortalecer la cooperación bilateral y mejorar la interoperabilidad entre las fuerzas.
Este viaje se enmarca dentro de un plan más amplio de acercamiento militar con Estados Unidos. En meses recientes, el Gobierno ha autorizado Daga Atlántica, ha participado en el PASSEX junto al portaaviones USS Nimitz y el destructor USS Gridley, ha firmado cartas de intención en logística y tecnología, y ha avanzado en programas para incorporar capacidades de patrullaje marítimo, drones y sistemas para combatir drones.
El decreto que habilitó Daga Atlántica también autorizó el PASSEX, que tuvo lugar del 26 al 30 de abril en la Zona Económica Exclusiva argentina, con la participación de unidades de la Armada Argentina y fuerzas estadounidenses, enfocándose en la formación naval, comunicaciones, tácticas defensivas y operaciones conjuntas.
Además, el ministro Presti visitó el Pentágono en marzo para profundizar la cooperación militar. En esa misión, se discutió sobre la inclusión de helicópteros Black Hawk y el aumento en la provisión de vehículos Stryker, así como la evolución del proyecto F-16 y la consolidación de capacidades navales para el control de recursos en el Atlántico Sur.
La colaboración se extiende a la participación argentina en iniciativas de seguridad hemisférica promovidas por Estados Unidos. Milei asistió en marzo a la cumbre Escudo de las Américas, organizada en Miami, y el Gobierno está evaluando qué aspectos de esa adhesión requieren tratamiento legislativo. En Balcarce 50, se presenta este alineamiento como parte de una estrategia para fortalecer las alianzas con socios occidentales y ampliar la cooperación en defensa.
La actividad en Córdoba se desarrollará en un contexto político delicado, marcado por la conmoción provocada por el caso de Agostina Vega, que ha reactivado las discusiones sobre la reforma del Código Penal en la Casa Rosada. Si bien el Ejecutivo afirma que el viaje de Milei tiene un carácter operativo, reconocen que el escenario local estará influenciado por este suceso.
Asimismo, este viaje coincidió con la esperada presentación de la declaración jurada de Adorni. Aunque en el Gobierno se esperaba que la presentara esta semana, ahora la información que circula sugiere que podría posponerse hasta la próxima. La Casa Rosada busca que esta documentación aclare su situación patrimonial y cierre un frente de desgaste interno.









