Este nuevo sistema abarca a 60 naciones que representan más del 99% de las importaciones estadounidenses, según explicaron desde DMF Comercio Exterior. Los aranceles específicos establecidos por otras razones, como los del acero y el aluminio, permanecen en un 50%.
Argentina figura entre los países con el menor nivel de arancel establecido (10%). Los especialistas interpretan esta situación como “una lectura positiva para las empresas argentinas, aunque matizada”.
Por un lado, el mantenimiento del arancel significa un costo adicional para las empresas del país, pero al estar en la categoría con la alícuota más baja, ciertos productos argentinos podrían mejorar su competitividad frente a proveedores de países que enfrentarán un arancel del 12,5%.
Entre las naciones que deberán lidiar con este arancel más alto se encuentran Brasil, Chile, China, Australia, Colombia y Uruguay, entre otros.
Desde la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (AmCham) sostuvieron que el arancel favorable para el país “amplía las oportunidades para las exportaciones argentinas”. Asimismo, mencionaron que se llevará a cabo la implementación total del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíprocos (ARTI), que establece aranceles diferenciados, elimina otros y amplía los cupos relevantes para las exportaciones argentinas.
“Además, 1.675 posiciones arancelarias estarán exentas de aranceles (0%) y otras 537 también podrán beneficiarse de este régimen tras la revisión efectuada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR)”, añadieron.
En el contexto del incremento del conflicto en Medio Oriente, que incluye ataques de los hutíes a buques petroleros saudíes, el gobierno estadounidense ha excluido al gas y al petróleo del régimen arancelario diferenciado.
“Cada punto acordado en el Acuerdo de Comercio e Inversión Recíprocos se mantiene vigente, sin excepciones”, indicó el vocero presidencial, Adrián Ravier. Este también subrayó que los competidores de Argentina se encuentran en el nivel más alto de aranceles, mencionando que frente a Brasil, que no firmó un acuerdo de reciprocidad, la diferencia alcanza los 27,5 puntos.
“Cada punto de arancel determina quién logra vender y quién queda afuera. En este momento, la producción argentina ingresa al mercado más grande del mundo en una posición preferencial dentro de la región. Argentina ha mantenido constantemente el nivel del 10%, aunque ahora ha mejorado en un número significativo de posiciones”, destacó Ravier.
Marcelo Elizondo, experto en comercio exterior y miembro de una cámara global de comercio, afirmó que el aumento de las exportaciones argentinas hacia Estados Unidos se debe no solo al incremento en las cantidades, sino también a la elevación de los precios internacionales.
“Existen diversos factores. Exportamos a Estados Unidos productos del sector petrolero y petroquímico, donde hemos visto crecimiento tanto en volúmenes como en precios. En el último año, las exportaciones energéticas hacia Estados Unidos aumentaron más de un 60%. Las ventas en minería también están al alza, dado que estamos exportando litio, oro y plata, con mayor producción argentina a mejores precios”, observó Elizondo.
La carne es otro sector que ha ganado competitividad y se perfila mejor para el futuro. Aunque el acuerdo ha ampliado para Argentina el cupo de exportaciones de carne a 100.000 toneladas sin arancel, esto ha coincidido con una mejora en los precios internacionales. Brasil, como uno de los principales productores regionales de carne, también se ve afectado por el diferencial de arancel, lo que favorece a la producción argentina.
“Las medidas reflejan el fortalecimiento de la relación comercial entre ambos países y proporcionan a Argentina condiciones relativamente favorables dentro de la nueva estrategia arancelaria de Estados Unidos”, concluyeron desde Credicorp Capital.









