PSG, campeón de la Champions League, y Aston Villa, vencedor de la Europa League, se enfrentarán desde las 16 en el Red Bull Arena de Austria, por el primer título oficial de la temporada 2026/27. Ambos equipos aún lidian con las secuelas de un apretado calendario generado por el Mundial y tendrán que competir antes de alcanzar su mejor estado físico.
Luis Enrique fue explícito al comentar sobre la preparación de los parisinos. “Es el primer partido oficial de la temporada, y es importante para nosotros. Espero que podamos hacer como el año pasado, ser competitivos y buscar la Supercopa”, dijo. Sin embargo, se apresuró a señalar las dificultades en torno al encuentro: “Gestionar la cantidad de minutos que podrán jugar cada jugador es complicado. Intentaremos jugar al mejor nivel. Queremos estar en las mejores condiciones posibles al final de la temporada, no al principio”.
La particularidad se agrava por el retorno escalonado de los internacionales. “No tengo jugadores. Algunos regresaron este lunes, otros la semana pasada. Estamos intentando prepararnos lo mejor posible. No sé en qué estado de forma estarán mis jugadores”, expresó el entrenador español.
En otro momento, Luis Enrique amplió su observación: “Vamos a intentar estar al máximo nivel, pero es complicado. Hemos preparado la temporada de manera inteligente para estar en el mejor nivel al final y no al inicio. Es una situación surrealista, no tenía jugadores hasta el lunes… en el caso de los internacionales. Aceptamos la realidad y nos preparamos de la mejor manera, pero es difícil prever el nivel que tendrá este partido. Es muy importante para nosotros dar una buena imagen, aunque en términos de preparación, no hay nada”.
Ousmane Dembélé, Désiré Doué, Warren Zaïre-Emery, Bradley Barcola, Lucas Digne (exAston Villa), Maghnes Akliouche, Fabian Ruiz y Achraf Hakimi se reintegraron tras sus vacaciones post-Copa del Mundo y estarán disponibles para comenzar el partido o arriesgarse desde el banco. Según trascendió, Luis Enrique deberá manejar sus minutos cuidadosamente, mientras que Matveï Safonov y Khvitcha Kvaratskhelia tienen buenas posibilidades de ser titulares.
Aston Villa enfrenta una situación similar, aunque ya ha confirmado tres bajas significativas. Emery señaló que Dibu Martínez, Watkins y Konsa no viajarán a Austria tras haber extendido su reposo por su participación en el Mundial. “No están aquí porque terminaron la temporada el 19 de julio y les di cuatro semanas para descansar, y es completamente necesario”, aclaró el técnico.
El entrenador también reconoció la influencia de estas ausencias en un partido decisivo, aunque hizo un paralelo con la situación del PSG. “Por supuesto, si estuvieran aquí tendríamos más posibilidades, pero al mismo tiempo creo que PSG estará en una situación similar a la nuestra”, comentó, al tiempo que previó que completará su alineación con futbolistas jóvenes que participaron en la preparación desde el inicio.
Marco Bizot ocupará el arco en reemplazo de Martínez. Además, Johan Manzambi no podrá jugar debido a una lesión en la rodilla sufrida durante el Mundial con Suiza. Los argentinos que sí estarán a disposición son Emiliano Buendía y Alejandro Garnacho.
Las dificultades no alteran, sin embargo, la percepción de Emery sobre PSG, club que dirigió entre 2016 y 2018, y que ve como favorito. El español admitió que el campeón de Europa parte con ventajas, aunque recordó un antecedente reciente: en los cuartos de final de la Champions 2024/25, perdió 3-1 de visita y luego ganó 3-2 como local, pero fue eliminado por 5-4 en el global.
“Intentaremos utilizar el mismo mensaje en el vestuario y preparar el partido con la idea de que ellos se sentirán favoritos, pero si competimos al máximo tendremos nuestras posibilidades”, afirmó Emery sobre esa experiencia.
Luis Enrique también se refirió a los cambios en su adversario. Aston Villa perdió a Morgan Rogers, Youri Tielemans y Lucas Digne, quien regresó a PSG y podría enfrentar a su antiguo club. “Los vimos en la pretemporada. Se fueron muchos jugadores importantes, por lo que es difícil evaluar en un partido de preparación qué equipo jugará mañana”, añadió.
La urgencia de la Supercopa se combina, en PSG, con una ambición que supera este encuentro. Tras conquistar dos Champions consecutivas, Luis Enrique mencionó la posibilidad de alcanzar una hazaña reservada hasta ahora para Real Madrid: “Ahora mismo tenemos un reto único, algo prácticamente sin precedentes en la historia del fútbol europeo: igualar a Real Madrid si conseguimos ganar una tercera Champions League consecutiva. ¡Vaya! Es otro nivel. Nadie en la historia ha ganado tres seguidas, excepto Real Madrid”, declaró.
Antes de pensar en ese objetivo, PSG debe enfrentar esta final para la cual, según su propio entrenador, casi no hubo preparación. Marquinhos comentó que la experiencia reciente con Aston Villa servirá como referencia. “Aston Villa nos ha causado problemas en el pasado. Pero debemos olvidar el pasado para ganar mañana. También tenemos que usar nuestros recuerdos como experiencia, incluidos los reveses anteriores”, indicó el capitán.
Vitinha coincidió con este enfoque y recordó especialmente la dificultad del último encuentro. “Claro que recuerdo ese partido, fue muy duro en el segundo tiempo. Será muy difícil, el entrenador lo ha dicho repetidamente. Han pasado muchas cosas en dos años, pero tienen al mismo entrenador, por lo que seguirá siendo similar. Somos conscientes de que será complicado y muy difícil alcanzar una Supercopa, así que daremos todo para ganar mañana”, expresó.
Así, la primera copa de la temporada se disputará antes de que sus protagonistas completen una preparación adecuada. Una final europea con un trofeo en juego, pero también la interrogante que ha marcado toda la previa: ¿qué tan preparados estarán dos equipos obligados a competir cuando aún no han terminado de recuperarse?









