Durante un evento con motivo del Día del Bombero Voluntario, Llaryora solicitó un minuto de silencio y dedicó parte de su discurso a este caso que ha impactado no solo a la provincia, sino a todo el país: ‘Estamos viviendo momentos muy duros, difíciles y tremendos’.
El gobernador también comentó que el domingo por la noche se reunió con el padre y los abuelos de Agostina para ‘explicarles lo que hemos hecho y lo que vamos a seguir haciendo hasta que se haga justicia’. ‘Como padre, antes que como gobernador, decidí hablar primero con la familia’, subrayó.
Para Llaryora, este caso, al igual que otros ocurridos en Córdoba, marca un punto de inflexión para ‘seguir trabajando juntos, fortaleciendo la prevención, concientizando en las escuelas y en toda la sociedad, y garantizando que quienes cometan estos delitos reciban todo el peso de la ley’. ‘Lo que nos distingue a los cordobeses es la defensa de las instituciones. Desde el primer momento pusimos a disposición todos los recursos necesarios y vamos a seguir haciéndolo hasta que se esclarezca completamente este femicidio’, concluyó.









