El equipo dirigido por Forlán había logrado empatar el partido antes del descanso tras un inicio complicado y mantuvo la igualdad durante gran parte del segundo tiempo. Sin embargo, el marcador se rompió a los 92 minutos con un gol de Kento Shiogai, seguido cuatro minutos después por un tanto de Ayase Ueda que definió el triunfo japonés.
Este resultado significó un comienzo sin puntos positivos en el nuevo ciclo, aunque el equipo mostró una reacción después de haber recibido el primer gol y tuvo momentos de mayor control en la mitad del campo.
Forlán dispuso una formación con Santiago Mele en el arco; Nahitan Nández, Ronald Araújo, Mathías Olivera y Juan Manuel Sanabria en defensa; Brian Rodríguez, Lucas Torreira, Rodrigo Bentancur y Maximiliano Araújo en el mediocampo; mientras que Darwin Núñez y Federico Viñas ocuparon los puestos de delantero. La propuesta inicial fue un esquema 4-4-2 para contrarrestar el 3-4-2-1 del equipo japonés.
Japón abrió el marcador a los 10 minutos, cuando Kuryu Matsuki se adentró desde la izquierda hacia el centro y disparó desde fuera del área, enviando el balón hacia el arco de Mele sin que este pudiera hacer nada para detenerlo.
El gol cambió el desarrollo del encuentro. Uruguay intentó adelantarse, aunque durante la primera media hora tuvo dificultades para conectar a los volantes con los delanteros. Bentancur se fue haciendo más influyente con el paso del tiempo, mientras que Nández ofrecía una salida continua por el flanco derecho.
Fue cerca de los 35 minutos que el conjunto uruguayo comenzó a generar oportunidades claras. Primero, un cabezazo de Maximiliano Araújo a un centro de Nández exigió una buena intervención del arquero Tomoki Hayakawa. Luego, Brian Rodríguez, tras recuperar el rebote, disparó con fuerza, pero el guardameta japonés logró evitar el gol.
La insistencia de Uruguay rindió frutos antes del descanso. Bentancur robó el balón en campo rival y asistió a Viñas, cuyo tiro fue rechazado por Hayakawa. Maximiliano Araújo, atento al rebote, convirtió el empate 1-1 a los 42 minutos con un remate de izquierda.
En el segundo tiempo, el encuentro se tornó más equilibrado. Uruguay desarrolló mejores asociaciones, con Bentancur como un jugador clave en el mediocampo, y comenzó a ejercer presión sobre la salida del equipo japonés. En busca de potenciar el manejo del balón en los últimos metros, Forlán realizó cambios a los 68 minutos, haciendo entrar a Giorgian de Arrascaeta en lugar de Viñas.
Japón, por su parte, no disminuyó la intensidad de su ataque. El partido avanzó sin una diferencia notable entre los equipos hasta el desenlace, momento en el cual Uruguay perdió la solidez defensiva.
A los 92 minutos, Shiogai recibió el balón completamente solo en el área y disparó ante Mele, estableciendo el 2-1. La jugada generó protestas por parte de los jugadores uruguayos debido a una posible posición de offside. Sin embargo, el árbitro validó el gol después de revisar el videoarbitraje, ya que Mathías Olivera habilitaba al delantero japonés.
Uruguay no logró recuperarse de ese golpe. A los 96 minutos, Takefusa Kubo recuperó el balón por la banda derecha y asistió a Ueda, quien, desmarcado frente al arco, selló el 3-1 definitivo. Esta jugada volvió a evidenciar los problemas defensivos del equipo, con espacios notables entre los centrales y los laterales.
Este amistoso contra Japón marcó el inicio de una etapa de transición para la selección uruguaya, con Forlán al mando como técnico interino después de la salida del ciclo previo, que culminó con la eliminación en el Mundial de 2026.
Los uruguayos tendrán una rápida oportunidad de redimirse, ya que su próximo amistoso se llevará a cabo contra Corea del Sur el lunes 28 de septiembre, seguido de otro encuentro el martes 6 de octubre frente a India.









