Después de meses de tensiones que casi derivaron en un enfrentamiento físico, Mario Ishii y Sergio Berni han entablado una relación que está generando complicaciones para Verónica Magario en el Senado provincial. Esta alianza les permite coordinar acciones para criticar a Axel Kicillof. En José C. Paz, se comenta que “Axel bajó cincuenta puntos acá” por su falta de gestión frente a la inseguridad, un tema que Berni reclama como expertise.
Es pertinente recordar que el médico y exfuncionario de Cristina Fernández de Kirchner fue quien designó a Javier Alonso como su sucesor en el Ministerio de Seguridad provincial. Sin embargo, tras un año, muchas de las políticas implementadas han desaparecido y los acuerdos no escritos en el manejo policial se han disuelto.
Kicillof, como es habitual, no parece tomar en cuenta las acciones de sus aliados–rivales. Se mostró satisfecho después de un acto en Avellaneda y su reciente viaje a Estados Unidos. Su percepción de éxito no se basa en aplausos, sino en las reacciones de aquellos que están fuera del Movimiento Derecho al Futuro.
No obstante, no todas las noticias son favorables. Guillermo Britos, de Chivilcoy, expresó su descontento porque Jorge Ferraresi visitó su municipio sin informarle. Estas situaciones son difíciles de ignorar y dejan rencores en el ambiente político. Britos subrayó que han recibido a Fernando Espinoza y aunque Gabriel Katopodis tuvo que declinar una invitación por cuestiones de agenda, en el caso de Ferraresi, no hubo aviso previo.
Respecto a su viaje a Estados Unidos, el equipo de Kicillof se dio cuenta de que su ausencia fue notoria, especialmente porque esta semana, Máximo presentó un proyecto para implementar un Impuesto a las Transferencias Internacionales de Capital (ITIC), diseñado para gravar la salida de fondos al exterior. Para los seguidores de Kicillof, esto se interpretó como un intento de crear tensión. Según un observador, “el pibe se enojó, como lo hacía cuando Néstor le pateaba los soldaditos”.
Pese a las complicaciones, todos parecen conocerse lo suficiente como para no sorprenderse. Kicillof, que emergió del cristinismo, ha sido influenciado por las teorías de Máximo Kirchner, así como varios de sus asesores y ministros tienen un pasado cercano al Instituto Patria, que ahora se conoce como San José 1111.
Algunos comienzan a especular con la posibilidad de un diálogo entre Kicillof y Cristina Kirchner. Los optimistas entre sus cercanos creen que no será como la última vez que ella “lo mandó a hablar todo con su hijo”. Afirman que la balanza se ha equilibrado y que han logrado resistir mientras sus adversarios no han crecido. “Habrá que ver”, comentan en el MDR.
Si esto se concretara, Sergio Massa también estaría atento. Un acuerdo entre las dos K podría dejar al líder del Frente Renovador en una posición de socio minoritario, dado que hasta ahora han compartido la toma de decisiones en la política provincial.
Por tal motivo, más allá de lo que se difunda, los representantes de La Liga de Intendentes afirman que ya no son un apéndice. “Si trabajamos tipo scrum, influiremos fuertemente. Y en lugar de tres, las porciones deberán ser cuatro”, aclaran.
¿Se convocarán PASO para elegir autoridades? “No lo sé. La idea es avanzar con PASO tanto en la Provincia como en la Nación, pero si esto no ocurre a nivel nacional, las proyecciones son complicadas. ¿Cuántos candidatos tendrá el MDF? Tienen varios. ¿Van a dividir su voto? Aún no se los ve con la disposición de presentar una oferta tan amplia que beneficie a Kicillof en términos de votos, a costa de ceder el gobierno a otros sectores del peronismo”, contestó un operador nacional.
Aún existe un pacto que todos los intendentes desean mantener firme: que el futuro gobernador sea alguien que tenga experiencia manejando un municipio. Esto dejaría fuera a candidaturas como la de Berni, que muchos valoran, así como la de Máximo Kirchner o el embajador Wado De Pedro. Un operador nacional, con fuerte influencia en la provincia, se ríe de tal optimismo.









