De acuerdo con el informe de CAME, la mejora en comparación con junio del año anterior se debió en gran medida a dos factores específicos: la mayor liquidez generada por el cobro del medio aguinaldo y el impulso al consumo vinculado al Mundial 2026. Sin embargo, la conducta de los consumidores sigue marcada por la cautela y la búsqueda de ofertas.
El estudio también indica un contexto de moderada estabilización entre los comerciantes: la mitad de los encuestados afirmó que su situación económica se mantuvo estable respecto al año pasado, y se observó una disminución en el número de quienes reportan un deterioro. A pesar de esto, cerca del 60% de los empresarios considera que el entorno no es favorable para realizar inversiones.
El sector de Perfumería destacó por ser el de mejor desempeño, con un aumento interanual del 9,5%, beneficiado en parte por una base de comparación baja en relación al año anterior. Sin embargo, el sector advirtió un incremento en las compras a través de plataformas internacionales y las dificultades financieras causadas por la presión tributaria.
Asimismo, el rubro de Farmacia mostró una mejora del 5,4% gracias a la temporada de enfermedades respiratorias y las campañas de prevención. No obstante, las farmacias señalaron que los consumidores priorizaron medicamentos esenciales y versiones genéricas, mientras que las demoras en los pagos de las obras sociales complicaron la reposición de stock.
Las ventas de Alimentos y bebidas crecieron un 2,9%, impulsadas por el aguinaldo y el consumo relacionado con el Mundial, especialmente en bebidas, snacks y panificados. Sin embargo, los comercios destacaron que las ventas dependieron de promociones bancarias y billeteras virtuales, mientras que los consumidores continuaron optando por segundas marcas y compras de menor volumen.
En el sector Textil e indumentaria, se registró un avance del 1,9%, favorecido por el frío, lo que incentivó la venta de prendas de abrigo y la demanda de camisetas y artículos deportivos vinculados con la Selección. Sin embargo, el sector alertó sobre la creciente competencia de productos importados y del comercio informal.
Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, una de las categorías con peor rendimiento, tuvo una disminución interanual del 3,1%. El informe indica que el aguinaldo no consiguió reactivar las compras de bienes durables, y muchos comercios debieron mantener promociones para lograr ventas, enfrentando mayores costos y pérdida de rentabilidad. También se reportaron caídas en Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción (-2%), afectadas por la paralización de nuevas obras y una demanda concentrada en reparaciones urgentes, y en Calzado y marroquinería (-1%), donde el consumo sigue restringido por la preferencia por reparar productos usados, el avance de las importaciones y la competencia informal.
De cara a los próximos doce meses, el 52,3% de los comerciantes prevé que la situación permanecerá igual, mientras que el 37,7% espera una mejora y un 10% anticipa un empeoramiento.
A pesar de este panorama relativamente estable, el 59,3% considera que aún no es un buen momento para realizar inversiones o ampliar capital.









