– Los factores globales complican la situación
La curva de deuda soberana de Argentina ha mostrado debilidad en los últimos tiempos, con la renta fija alcanzando su nivel más bajo desde abril y el riesgo país en su máxima expresión desde marzo.
Las variables electorales locales están afectando a la dinámica de la deuda, mientras que los factores externos, como el aumento de las tasas en Estados Unidos, generan un contexto adverso para los bonos argentinos.
En una jornada marcada por un descenso generalizado, los bonos soberanos operan en baja, especialmente en los títulos de largo plazo. Los bonos bajo legislación local experimentan caídas que oscilan entre el 0,23% y el 0,99%, mientras que los bonos globales presentan retrocesos de hasta el 0,69%.
El mayor impacto se observa en los vencimientos a largo plazo. El AL46 disminuye un 0,99%, seguido por el AL38 con un descenso del 0,89% y el AL35 que cae un 0,75%. En cuanto a los globales, el GD35 retrocede un 0,68% y el GD38 pierde un 0,69%.
La caída en los precios ha mantenido altos los rendimientos que exige el mercado, donde los bonos globales a largo plazo se encuentran entre el 11% y el 12%, mientras que los bonos de ley local superan el 10% en gran parte de la curva.
Este panorama indica que el mercado sigue demandando una prima considerable para mantener la deuda argentina, ya que el riesgo país se situó en 555 puntos básicos al cierre de la jornada anterior, su nivel más elevado desde mayo.
Desde Max Capital se advierte que los riesgos electorales están impactando negativamente las valuaciones, resaltando que los precios de los bonos ya se encuentran en terreno negativo en lo que va del año. “La presentación del ministro Caputo en Nueva York confirmó que el gobierno no emitirá deuda antes de las elecciones, lo que agrava los temores sobre la posibilidad de un evento crediticio en un contexto electoral desfavorable. Según nuestras estimaciones, los bonos ahora descuentan 7 puntos porcentuales menos de probabilidad de continuidad que en julio, con spreads con respecto a créditos de buena calidad que superan los 200 puntos básicos, principalmente por un movimiento idiosincrático”, indicaron.
Con la continuación de esta tendencia a la baja, los bonos argentinos vuelven a ofrecer rendimientos que alcanzan hasta el 12%.
La deuda soberana argentina presenta rendimientos altos, sobre todo en los títulos bajo legislación internacional y en los vencimientos de mayor duración. Según los datos del mercado, los bonos bajo ley local ofrecen tasas que varían entre 8,4% y 10,6%, mientras que los globales oscilan hasta un 12,15%.
En la curva local, el AL29 tiene un rendimiento del 8,39%, el AL30 un 8,97% y los bonos con mayor duración superan el 10%: AL35 a 10,60%, AL38 a 10,51%, AL41 a 10,55% y AL46 a 10,28%.
En los bonos globales, el rendimiento crece conforme aumenta la duración: 10,91% para el GD29, 11,38% para el GD30, 11,75% para el GD35 y 12,15% para el GD38.
La curva muestra que el mercado sigue exigiendo una prima elevada para financiar al gobierno argentino, especialmente en los vencimientos más largos.
Los analistas de Outlier coinciden en que detrás de las oscilaciones en los bonos soberanos locales existen riesgos electorales. “Parece evidente atribuir este movimiento a una intensificación de las preocupaciones en el mercado ante las elecciones presidenciales de 2027, considerando la dinámica de la economía local y el desgaste del gobierno actual en este año, con una oposición peronista que no solo no garantiza la continuidad de la mayoría de sus políticas económicas, sino que plantea su potencial reversión. En este marco, Kicillof es una de las figuras más relevantes y posibles candidatos”, afirmaron desde la consultora.
Los factores locales complican aún más la situación de los bonos soberanos. Desde PPI destacan que la deuda continúa en una tendencia bajista y resaltan los elevados rendimientos en la curva soberana local.
“Los bonos globales no logran adaptarse a la jornada relativamente positiva que tuvieron otros mercados emergentes ayer, ya que el ETF de deuda emergente avanzó un 0,1%, mientras que nuestros bonos operaron a la baja. La caída de los bonos llevó las tasas internas de retorno del tramo corto a una zona de entre 8,8% y 9,3%, mientras que en el tramo largo se ubicaron entre 10,6% y 10,9%. Paralelamente, el riesgo país alcanzó los 555 puntos básicos, el nivel más alto en más de cinco meses”, comentaron.
Los bonos argentinos se alejan de sus máximos, donde las mayores caídas se concentran en el tramo largo. La corrección es notable, con el GD29 siendo el que menos se alejó de su máximo, con una baja de 3,5%, mientras que el GD30 presenta un retroceso del 9,4%. Entre los bonos más largos, las caídas son significativas: el GD35 baja un 10,4%, el GD38 un 10,5% y el GD41 experimenta una disminución del 11,2% desde su máximo.
El deterioro de los bonos soberanos argentinos se atribuye a factores globales que han presionado a toda la renta fija internacional, generando un aumento en los rendimientos de todos los instrumentos de deuda.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos han aumentado significativamente tras la decisión de la Reserva Federal de elevar la tasa de interés en 25 puntos básicos la semana pasada, junto con las preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal de Estados Unidos, lo que genera un mayor riesgo y, por ende, eleva las expectativas de tasas por parte de los inversores.
Desde Research Mariva, señalan que los bonos soberanos han caído en línea con el debilitamiento observado en la deuda de los mercados emergentes, en un contexto de incremento fuerte de las tasas de interés a nivel global. “El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años superó el 5%, alcanzando su nivel más alto desde 2023 y ejerciendo presión sobre los activos de renta fija en los mercados emergentes. En este contexto, los bonos soberanos experimentaron caídas, con los títulos de duración larga presentando rendimientos cercanos al 10%”, concluyeron.
Desde Cohen también destacan que la dinámica externa sigue afectando negativamente a los activos financieros locales. “El contexto internacional marcó el rumbo de la semana. La Reserva Federal incrementó la tasa y los rendimientos a largo plazo de Estados Unidos se mantienen en máximos, generando un impacto negativo en la deuda en dólares, llevando el riesgo país al nivel más alto en un mes y arrastrando al Merval, que perdió las ganancias acumuladas en septiembre”, expresaron.
Por otro lado, los analistas de Balanz indicaron que la curva de deuda soberana continúa mostrando signos de debilidad, incluso peor que sus pares comparables. “La deuda soberana en dólares ha registrado un nuevo mes de caídas, en un contexto de alta volatilidad en las tasas a nivel internacional. La renta fija global se ha visto muy afectada en el último mes, especialmente en los países desarrollados y en el tramo largo de la curva. Este entorno no ha beneficiado a los bonos argentinos, a pesar de que la deuda soberana emergente de alto rendimiento no ha sido la más afectada en ese periodo”, indicaron desde Balanz.









