La operación implica el traspaso de activos y pasivos relacionados con la cartera minorista del BIND, así como sus sucursales, empleados, clientes, cuentas y productos asociados. Las sucursales que se integrarán a Banco Patagonia se encuentran en la Ciudad de Buenos Aires y en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Salta y Tucumán.
El cierre de la transacción se proyecta para los meses de enero y febrero de 2027, aunque su implementación está sujeta a la obtención de las autorizaciones regulatorias necesarias. Entre los organismos que deberán participar se encuentran el Banco Central de la República Argentina (BCRA), la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia y la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses).
Este anuncio fue realizado por Banco Industrial, que afirmó haber alcanzado un acuerdo con Banco Patagonia para “la transferencia parcial de cierta cartera de clientes minoristas de la Sociedad, junto con determinados activos y pasivos vinculados a dicha cartera”.
Es importante señalar que este traspaso no significa que el BIND se retire del sector bancario. El banco mantendrá su cartera de grandes empresas, mientras que Banco Patagonia ampliará su negocio minorista mediante esta adquisición.
Desde Banco Patagonia se destacó que el convenio incluye “la transferencia a Banco Patagonia de determinados activos y pasivos vinculados con el negocio de banca minorista desarrollado por BIND a través de sus sucursales bancarias, incluyendo el personal, los clientes y sus cuentas y productos asociados”.
Uno de los aspectos más destacados de esta operación es la adición de 28 sucursales a la red comercial de Banco Patagonia. Sin embargo, se especificó que la sucursal ubicada en avenida Santa Fe 880, en la Ciudad de Buenos Aires, no formará parte del acuerdo y permanecerá bajo el control del BIND.
Banco Patagonia también mencionó que “el perfeccionamiento de la Transacción se encuentra sujeto al cumplimiento de las condiciones precedentes previstas en el acuerdo y a la obtención de las autorizaciones regulatorias que resulten aplicables”.
Una vez cumplidos estos requisitos, el traspaso se llevará a cabo formalmente, lo que implicará que Banco Patagonia integre tanto las sucursales como los empleados y la cartera de clientes incluidos en el acuerdo.
Un foco en la banca minorista
Para Banco Patagonia, esta compra representa una oportunidad de expansión en el campo de la banca minorista. La inclusión de nuevas sucursales permitirá promover una mayor cobertura territorial en seis jurisdicciones y atraer a nuevos clientes y productos para su negocio.
El acuerdo también incorpora el negocio previsional asociado a la cartera transferida, un segmento crucial para establecer relaciones duraderas con los clientes y para ofrecer distintos servicios financieros.
En cuanto al BIND, esta transacción implica una reorganización en su estructura de negocios, que se centrará más en el segmento corporativo. La entidad conservará su cartera de grandes empresas, mientras que una parte de su operación centrada en individuos será transferida a Banco Patagonia.
Banco Patagonia está mayoritariamente controlado por Banco do Brasil, que posee el 80% de su capital social.









