Durigan expresó su desacuerdo con los comentarios de Milei y aprovechó la ocasión para hacer una comparativa de las condiciones económicas de ambos países. “El payaso que es presidente de la Argentina vino ayer a Brasil y habló sobre Brasil, a pesar de que el riesgo país de Argentina es mucho mayor, su deuda pública es mucho más elevada y su inflación es mucho más alta. No se puede caer en la narrativa de quienes aseguran que la situación se volverá apocalíptica”, comentó en una entrevista con Rádio Jornal.
El ministro reconoció que Brasil enfrenta sus propias dificultades económicas, pero afirmó que la situación no es comparable a la de Argentina. “No digo que todo esté resuelto. Las altas tasas de interés afectan a todos: agricultores, familias y empresas. Tengo que pagar intereses elevados para refinanciar la deuda; eso realmente me molesta”, indicó.
El pasado sábado, Milei visitó Brasil para participar en el lanzamiento de la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro, hijo del ex mandatario Jair Bolsonaro, de cara a las elecciones de octubre. Durante un discurso que se extendió por aproximadamente 25 minutos, el presidente argentino instó a apoyar al líder opositor para frenar el avance de Lula y del “socialismo latinoamericano”. En este contexto, eludió mencionar a Lula por su nombre, refiriéndose a él como “ladrón”, “presidiario” y “el zurdo”, al tiempo que criticó a “los zurdos de mierda” que, según él, han llevado a la región a la pobreza.
“Los argentinos somos profetas de un futuro distópico. Hemos vivido las consecuencias de tomar el camino del socialismo hasta el final y hemos visto cómo los zurdos de mierda nos hundieron en la pobreza”, señaló Milei, quien advirtió que Brasil podría enfrentar un destino similar si no se produce un cambio político en las próximas elecciones.
Las declaración del Presidente generaron una rápida respuesta del gobierno de Lula, convocando al embajador brasileño en Argentina, Julio Bitelli, a Brasilia, donde se encuentra en consultas sin fecha de regreso.
Simultáneamente, el embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, deberá explicar los dichos de Milei ante el Palacio de Itamaraty.
A pesar del descontento mostrado por el gobierno brasileño, en la Casa Rosada se descartó un pedido formal de disculpas. “Pedido de disculpas no va a haber”, aseguró una fuente oficial, mientras que otro funcionario añadió que “a lo mejor no decir nada más es una manera de desescalar”.
No obstante, el domingo, Milei volvió a criticar a Lula en una entrevista radial, acusándolo de financiar parte de la “campaña antiargentina” que, según él, se llevó a cabo durante el Mundial en Estados Unidos.
Desde Brasil, además, se destacó que Milei aparentemente incumplió el protocolo diplomático al viajar a San Pablo sin notificar al gobierno federal. Fue recibido por el gobernador Tarcísio de Freitas, quien le otorgó la Orden de Ipiranga, la más alta distinción del estado de Sao Paulo, con honores que normalmente se reservan para jefes de Estado.









