La magnitud de su logro se ve subrayada por las estadísticas. Antonelli ganó 18 posiciones, constituyendo la segunda mayor remontada en la historia de la Fórmula 1, solo superada por John Watson, quien ganó en Long Beach en 1983 tras iniciar en el 22° lugar. Además, logró algo que ningún italiano había conseguido en seis décadas: triunfar frente a su afición en el Templo de la Velocidad, siendo el último en lograrlo Ludovico Scarfiotti con Ferrari en 1966.
El día comenzó con desafíos para Antonelli, quien tuvo que iniciar desde el fondo debido a una nueva modificación en elementos de su unidad de potencia, mientras Pierre Gasly se alineaba en la pole position. Aunque comenzó con neumáticos duros, un accidente de Charles Leclerc y la posterior bandera roja alteraron el panorama. En la segunda salida, Antonelli partió 12° con neumáticos blandos y empezó una intensa escalada. A la vuelta 13, ya se encontraba en la tercera posición y, tan solo cinco giros después, logró lo que parecía imposible: de 19° a líder del Gran Premio de Italia.
Aún quedaba la batalla por la victoria. Un Virtual Safety Car le permitió equipar neumáticos medios nuevos y salir a cazar a Russell, quien había optado por permanecer en pista con duros. Antonelli recuperó la segunda posición tras superar a Oscar Piastri y comenzó a reducir la distancia con su compañero. En la vuelta 49 casi arruina su carrera al perder control en la primera chicana, pero logró recuperarse y, al giro siguiente, atacó en Ascari, superando a Russell y tomando la delantera definitiva.
“Después de la segunda salida sabía que tenía una oportunidad. Y creí en ella”, declaró Antonelli. Cuando descendió de su Mercedes, aún parecía asimilando el logro alcanzado. “Estoy extremadamente feliz. Esto no me lo hubiese imaginado jamás. Es un sueño hecho realidad, ha sido un día increíble”, expresó ante unos tifosi que le brindaron su apoyo aunque no corría para Ferrari.
El piloto también comentó sobre el momento en que estuvo a punto de perderlo todo: “Esa situación me dejó un poco en estado de shock. Primero pensé que llegaba bien a la curva, pero después pensé que la había pifiado. Por fortuna pude remontar y acabé ganando”, confesó.
Con esta victoria, Antonelli suma su séptimo triunfo de la temporada y deja a Mercedes en un notable 1-2, delante de Max Verstappen. Siguiendo la clasificación se posicionaron Lando Norris y Oscar Piastri (ambos de McLaren), Lewis Hamilton (Ferrari), Pierre Gasly (Alpine), Arvid Lindblad (Racing Bulls), Franco Colapinto (Alpine) y Yuki Tsunoda (Racing Bulls). A pesar de no haber conseguido un mejor resultado después de haber tomado la pole, la escudería dirigida por Flavio Briatore tuvo una destacada actuación.
Antonelli se marchó de Monza con 267 puntos, 66 puntos por delante de Russell. “Este día lo voy a festejar como se debe”, prometió. Italia estuvo esperando 60 años para ver ganar a uno de los suyos en casa. Ahora la pregunta es si ha llegado el hombre capaz de romper una espera aún más larga: la de volver a contar con un campeón mundial.









