Los resultados de la primera vuelta de las elecciones brasileñas podrían marcar el inicio de un nuevo capítulo para las terminales automotrices situadas en ambos lados de la frontera.
La industria automotriz nacional es considerablemente dependiente de Brasil; aproximadamente el 60% de la producción se destina a exportaciones, de las cuales 7 de cada 10 vehículos tienen como destino el país vecino. Las inversiones en las plantas locales, incluidas las recientes y significativas aportaciones de Stellantis, Ford, Renault, Volkswagen y Toyota, están íntimamente relacionadas con la exportación de estos nuevos modelos hacia Brasil.
El comercio bilateral de automóviles se rige por el Acta de Complementación Económica N°14, la cual ha sido actualizada en más de 40 ocasiones. Este acuerdo, firmado en 2019 por los presidentes Mauricio Macri y Jair Bolsonaro, está vigente hasta junio de 2029.
La tensa relación entre Javier Milei y Lula Da Silva había paralizado las negociaciones relativas al acuerdo automotor de cara a 2029, situación que no solo se deriva de la falta de entendimiento personal entre ambos líderes, sino también de las distintas posturas que existían hasta el pasado fin de semana en ambos países.
“Brasil pidió llevar el acuerdo automotor al Mercosur, donde rige el libre comercio, mientras que Argentina prefiere continuar bajo el marco del ACE 14, que permite un comercio administrado y protege las inversiones en ambos lados de la frontera. Una apertura al libre comercio podría, en cambio, trasladar la mayoría de las inversiones a Brasil”, comentó un representante del sector privado, quien sigue de cerca este acuerdo.
La posible victoria de Flávio Bolsonaro traería consigo una nueva etapa en las negociaciones. Desde las terminales locales, la noticia del domingo fue bien recibida, aunque con cierta cautela.
“La relación entre Lula y Milei es complicada para cualquier negociación y para establecer políticas comunes con Brasil, que es nuestro principal socio estratégico”, indicó un directivo de una terminal involucrada en las negociaciones del sector privado a través de la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA). “Un cambio parece positivo al menos hasta principios de 2027. Luego, dependerá de lo que ocurra en las elecciones argentinas y de cómo se implementen las aperturas, así como de las conveniencias frente a la competencia que se aproxima. Es prematuro hacer evaluaciones en este momento”.
Desde otra terminal, se recordó el acuerdo firmado entre Macri y Bolsonaro en 2019, concretado en una “ventana” electoral durante el último año del gobierno argentino y los primeros meses del mandato del padre de Bolsonaro.
“No creo que se produzcan cambios significativos. El acuerdo vence en 2029 y las negociaciones aún no han comenzado. Situaciones pasadas, como la renovación del acuerdo durante los mandatos de Bolsonaro padre y Macri, sugieren que podría haber un escenario similar ahora”, opinó el director de una empresa de capital europeo.
Desde otra terminal se indicó que “sin duda, una victoria de Bolsonaro facilitaría la resolución del conflicto entre Milei y Lula, lo que permitiría avanzar en acuerdos con Mercosur y otros, así como realizar cambios internos con mayor fluidez.”









