Kicillof pretende realizar unas primarias abiertas y obligatorias (PASO) para definir el rumbo del peronismo y consolidar el Movimiento Derecho al Futuro, al tiempo que espera que una posible reelección de Lula sirva como un indicativo positivo para sus propias ambiciones electorales en 2027.
El análisis que se realiza en La Plata sobre la primera vuelta del proceso electoral brasileño no se limita únicamente al resultado. Se considera que la confrontación entre Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva reveló una dinámica que podría replicarse en Argentina: una disputa centrada en dos polos, con escasas oportunidades para alternativas intermedias y donde los gobiernos en funciones enfrentan grandes dificultades para mantener el apoyo popular.
“Las sociedades están totalmente polarizadas”, afirmó Carlos Bianco, ministro de Gobierno bonaerense y uno de los principales referentes del Movimiento Derecho al Futuro. Bianco aseguró que este fenómeno se observa en diversos países de América Latina y Europa. “Me animo a decir que es lo que va a pasar el año próximo en Argentina. No veo espacio para terceras opciones, para terceras fuerzas”, concluyó.
El funcionario se refirió a las expectativas que se tenían en Brasil en torno a la posibilidad de que un candidato alternativo captara entre 7 y 8 puntos de apoyo, lo que podría haber dividido el voto de la derecha y beneficiado a Lula en la primera vuelta. “No sucedió”, resumió Bianco, interpretando que la elección terminó por consolidar la competencia entre dos bloques.
Bolsonaro quedó a 2,98 puntos porcentuales de ganar en la primera vuelta, obteniendo cerca de 56 millones de votos. Ahora, buscará ampliar su base de apoyo a través de acuerdos con partidos de derecha y centroderecha, mientras que Lula intentará atraer a los más de 30 millones de brasileños que no votaron en la primera vuelta.
La visión del gobierno de Kicillof se inserta en la discusión sobre la estrategia electoral del peronismo para 2027. El gobernador busca extender su estructura política más allá de Buenos Aires, consolidar el Movimiento Derecho al Futuro como una corriente dentro del Partido Justicialista y definir candidaturas apoyándose en una red territorial de dirigentes y organizaciones.
En su entorno creen que las PASO son el método adecuado para resolver una contienda que actualmente incluye diversos liderazgos y propuestas. Se espera que las candidaturas surjan de una elección interna abierta, que otorgue legitimidad al ganador y evite decisiones restrictivas en manos de unos pocos dirigentes.
Sin embargo, la continuidad de las PASO es objeto de debate. Dentro del peronismo existen diferentes interpretaciones. Una sugiere la incertidumbre sobre la posibilidad de que el gobierno nacional decida suspender o eliminar este mecanismo, un paso que alteraría el esquema de negociación de la oposición y aumentaría la presión sobre la conducción del partido. “Las PASO siguen vigentes”, aseguran en La Plata, donde se aferran a esta idea. No obstante, hay quienes piensan que el oficialismo nacional podría contar con los votos necesarios para anular las primarias.
De llevarse a cabo la eliminación de las PASO, se reabriría la discusión sobre la búsqueda de un candidato de consenso. Esta alternativa genera reticencias en ciertos sectores del peronismo, donde persiste la resistencia a que la eventual fórmula presidencial sea determinada de manera unilateral.
Paralelamente a esta discusión, Kicillof acelera el desarrollo del MDF en el interior del país. La semana pasada se dirigió a una nueva filial en Guaymallén, Mendoza, donde reiteró la necesidad de una estrategia nacional que trascienda las rivalidades provinciales. “El problema que tiene el país es nacional, no va a tener una solución provincial”, sostuvo el gobernador en un mensaje a la militancia mendocina, instando a ampliar el trabajo territorial: “Hay que dar las batallas que haya que dar. Hay que abrir los brazos y salir a militar”.
La expansión del MDF representa un desafío para Kicillof, especialmente en las provincias donde el electorado es crítico del kirchnerismo. El gobernador tratará de demostrar que su proyecto no se limita a Buenos Aires y que puede captar el apoyo en distritos con dinámicas políticas diferentes.
Esta estrategia debe ser compatible con las tensiones internas del peronismo. Recientemente, la visita de Máximo Kirchner a San Juan, en la que participó de actividades con el senador y exgobernador Sergio Uñac, fue interpretada como un acercamiento hacia otro potencial candidato presidencial. Durante esta visita, Kirchner destacó que Cristina Kirchner es la candidata del espacio, aunque añadió que eso no excluye que “un sanjuanino quiera recorrer el país”.
Este gesto intensificó las especulaciones sobre el mapa de candidaturas y sobre la relación entre el cristinismo y Kicillof. Uñac ha comenzado a recorrer el país con un discurso enfocado en las economías regionales y en la necesidad de proporcionar mayor representación política al interior. En el peronismo, no se descarta que pueda jugar un rol en las negociaciones que definirán la estrategia para 2027.
Kicillof, por su parte, intenta evitar una confrontación directa dentro del justicialismo, mientras construye una estructura propia y se consolida como una de las principales figuras de la oposición al gobierno de Javier Milei. En este contexto, Bianco definió al MDF como un espacio peronista abierto a incluir sectores que compartan ciertos acuerdos programáticos. “Decidimos llamarnos movimiento porque el peronismo es un movimiento”, puntualizó.
El ministro enfatizó que el peronismo históricamente ha integrado diversas expresiones, desde el centro hasta la izquierda, incluyendo progresistas y conservadores. Según su criterio, esta diversidad debe preservarse si se pretende construir una mayoría electoral. “Si querés ganar una elección, con la pureza ideológica no alcanza”, subrayó.
Además, el ministro relativizó la importancia de las encuestas electorales. Consideró que el resultado brasileño puso de manifiesto la discrepancia entre los sondeos y el comportamiento real de los votantes. “Un nuevo fracaso de las encuestas que se verifica en cada una de las elecciones que hay en todos lados”, declaró.
Aunque el balotaje en Brasil está en desarrollo y el debate sobre las PASO sigue abierto, Kicillof busca ampliar su presencia a nivel nacional y mantener la idea de que la candidatura del peronismo debe surgir de una competencia que ordene las diferencias internas.









