A pocas horas de la votación, fuentes oficiales en Casa Rosada aseguran que las encuestas más recientes muestran un empate entre los candidatos brasileños, ambos rondando los 45 puntos, y confirman que habrá balotaje. “Todas las hipótesis lo dan favorable a Bolsonaro. La diferencia se achicó mucho. Hace meses estaba en 20 puntos”, celebraron desde el círculo del presidente, quien, según se reveló, ha dedicado las últimas horas a analizar la situación brasileña.
Las últimas mediciones otorgan una ligera ventaja a Lula da Silva, líder del Partido de los Trabajadores (PT), respecto a su rival del Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro. Según la encuestadora Quaest, Lula, en búsqueda de la reelección, logra un 39% de intención de voto frente al 34% de Bolsonaro.
“Llegar a un balotaje ya es un triunfo para Flávio. Milei ha puesto en juego su apoyo para que le vaya bien. Ya nadie habla de que Lula ganará cómodamente en primera vuelta”, indicaron fuentes desde Balcarce 50.
Este comentario alude a la polarización que existe entre Milei y Bolsonaro, la cual atraviesa un mal momento debido a un vínculo diplomático que ha sido degradado a nivel de encargado de negocios, acompañado del apoyo público que Milei ha expresado hacia Flávio en diversas ocasiones.
Recientemente, Lula calificó de “triste” el “complejo de inferioridad de los presidentes de América Latina”, refiriéndose al Escudo de las Américas, una alianza impulsada desde marzo por el expresidente estadounidense Donald Trump con líderes conservadores de la región para combatir el narcotráfico, en la que Argentina es partícipe.
Sin embargo, algunas voces del oficialismo alegan que una victoria del líder derechista podría complicar los planes de Milei para consolidarse como el referente de la derecha en la región y el principal interlocutor con Trump. Este razonamiento se basa en el peso que Brasil tiene en el continente, siendo el país más grande de Sudamérica y concentrando más de un tercio del Producto Interno Bruto (PIB) de América Latina y el Caribe.
Además, quienes advierten que un triunfo de Bolsonaro podría dificultar la aspiración de Milei de posicionarse como el líder “natural” del proceso de derechización regional reconocen una contradicción: Milei tiene un interés genuino en que el senador del PL obtenga buenos resultados en las elecciones.
“Se viene la marea azul para Brasil de la mano de Flavio Bolsonaro. VLLC”, afirmó Milei a finales de junio al recibir al senador en Olivos. La “marea azul” hace referencia al avance de las fuerzas conservadoras en América Latina, utilizando el color para simbolizar a la derecha, en contraposición a lo que ocurre en Estados Unidos.
Desde el círculo cercano a Milei señalan que, aunque están siguiendo de cerca la situación, no se han comunicado con Flávio Bolsonaro en las últimas horas, pero planean hacerlo una vez que se conozcan los resultados del domingo. Esta espera les permitirá “definir los próximos pasos”; sin embargo, desde Balcarce 50 no descartan volver a mostrar apoyo en caso de que se produzca una segunda vuelta, prevista para el próximo 25 de octubre.
Pese a que la agenda de Milei incluye un nuevo viaje a Estados Unidos a mediados del próximo mes, su entorno no descarta la posibilidad de que realice una nueva visita a Brasil. El mandatario ya viajó al país vecino en julio para el lanzamiento formal de la candidatura de Bolsonaro, momento en el cual se mostró crítico respecto a Lula y al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes.









