“En el último año, la base monetaria prácticamente no creció. Aquellos que creen que habrá pesos disponibles para comprar dólares, están equivocados; la cantidad de pesos es limitada”, afirmó durante el CFO Summit. Caputo resaltó que el orden fiscal y monetario ha permitido brindar previsibilidad, algo que “el país no ha tenido nunca”.
Sus declaraciones llegan en un contexto delicado, ya que la actividad económica, el empleo y los salarios presentan números deficientes, lo que ha generado un aumento en la demanda social para que el Gobierno actúe. Sin embargo, el titular del Palacio de Hacienda dejó claro que la intención es mejorar la productividad a través de reformas estructurales en lugar de recurrir a licuaciones monetarias, calificando de “momias y miserables” a quienes anhelan “una Argentina pobre para pagar salarios pobres”.
A poco más de un año de las elecciones, el Gobierno reafirma su compromiso con la restricción monetaria con el objetivo de mantener la desaceleración de la inflación y asegurar el control sobre el dólar.
Se espera que la inflación en septiembre permanezca por debajo del 2%, aunque la mayoría de las consultoras anticipa un leve aumento tras el 1,7% de agosto, el menor registrado en el año. En las semanas recientes, se ha intensificado la presión sobre los precios de los alimentos, lo que podría dificultar la reducción de los valores respecto al mes anterior. Además, existe la probabilidad de un incremento en los precios de los combustibles por parte de YPF, que podría superar el 1% anunciado, afectando así el índice de octubre.
En este marco, el jefe de la cartera económica buscó transmitir tranquilidad en relación al comportamiento del dólar hasta las elecciones, no solo debido a la escasez de pesos, sino también por los recursos que el Gobierno tiene a disposición para hacer frente a una mayor demanda de la moneda estadounidense en caso de que surja incertidumbre previa a la votación.
Caputo informó que dispone de USD 40.000 millones a través de los swaps con China y Estados Unidos, además de otros USD 20.000 millones por las compras de reservas realizadas este año y un adicional de USD 15.000 millones mediante el mercado de futuros, lo que suma un total de USD 75.000 millones. Asimismo, mencionó la expectativa de ingresos por proyectos enmarcados en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para el próximo año, estimando USD 6.300 millones, y un saldo adicional de USD 3.000 millones por la balanza comercial, superando los números de este año.
En otro segmento de su presentación, el funcionario hizo hincapié en los logros de la gestión de Javier Milei, remarcando las dificultades heredadas. Aseguró que se han solucionado los desajustes económicos sin recurrir a “artimañas del pasado” y prometió: “Por primera vez en nuestra historia vamos a tener cuatro años consecutivos de equilibrio financiero”.
Para respaldar su optimismo, Caputo citó las cifras de la balanza comercial, resaltando que Argentina está alcanzando récords en la entrada de divisas y en los niveles de exportación, y proyectó que el modelo económico “seguirá generando cada vez más dólares”, atenuando así las demandas de devaluación desde ciertos sectores industriales.









