Este complicado panorama refleja las dificultades que atraviesan varias compañías del sector textil en el país, en el contexto de una apertura importadora y medidas de desregulación.
El Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°13, bajo la conducción del juez Fernando Javier Perillo, oficializó la apertura del concurso después de que la empresa solicitara asistencia judicial.
Los acreedores, que incluyen bancos, proveedores, trabajadores y organismos fiscales, tendrán plazo hasta el 30 de noviembre para presentar la documentación que compruebe sus créditos ante el síndico designado.
La situación financiera de Jutex se evidenció en los primeros seis meses del año, con una deuda que ascendería a 710,3 millones de pesos, distribuida entre bancos públicos, privados, sociedades de garantía recíproca y fondos de garantía, de acuerdo con informes de la Central de Deudores del Banco Central.
Además, la empresa reportó 53 cheques rechazados entre febrero y julio, lo que representa una suma total de 191,4 millones de pesos. De estos, solo 8 cheques fueron cancelados, dejando 45 impagos que contribuyen a un saldo de 173,6 millones.
En un sector que requiere financiar con anticipación la compra de insumos y su logística, el corte de crédito ha obligado a la firma a frenar su operación.
Fundada en 2009 por Guillermo Leopoldo Rodríguez y Jacobo Daniel Azubel, Jutex SRL ha centrado su actividad en la fabricación de prendas para terceros, organizando la producción integral de ropa que posteriormente se comercializa bajo nombres reconocidos como Rapsodia, Portsaid, Le Utthe, entre otros.
A principios de 2023, la empresa había anunciado un ambicioso proyecto de expansión denominado La Rioja Textil, con una inversión estimada de 60 millones de pesos para producir hasta 30.000 prendas al mes.









