El evento se llevó a cabo en el pabellón amarillo de La Rural, bajo el lema “Jugar en el barrio, ganar en la vida”, y contó con la presencia de más de 800 invitados, incluyendo figuras del espectáculo, empresarios, jugadores del plantel actual, leyendas del club y sus principales directivos, como el presidente Stefano Di Carlo, el vicepresidente 1° Andrés Ballotta, el vicepresidente 2° Ignacio Villarroel, el vicepresidente 3° Mariano Taratuty y el secretario general Agustín Forchieri.
“River también nació en un barrio, alrededor de una pelota creció como nadie se podría haber imaginado. Hoy, 125 años después, desde la Fundación trabajamos todos los días por el desarrollo de cientos de barrios a través de clubes y nuestras escuelas. Formamos a quienes forman. Creamos nuevas escuelas de fútbol. Donamos materiales. Mejoramos infraestructura”, comentaron desde la institución.
Después de recorrer la alfombra roja, los asistentes disfrutaron de una recepción repleta de sorpresas. En la antesala del salón, se exhibieron fotografías icónicas del estadio Monumental que estaban disponibles para la venta, mientras que los presentes se pudieron fotografiar con la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental, además de reliquias del club, como antiguos trofeos y camisetas del Museo River.
Uno de los momentos más vibrantes llegó a las 21:12, cuando una murga ingresó al recinto con bombos y sombrillas para animar a los invitados. Este espectáculo precedió al ingreso al salón con la emotiva canción “River mi buen amigo” sonando de fondo. Al entrar, los asistentes recibieron una bandera con los colores del equipo, contribuyendo a la celebración. El escenario fue ambientado como una vitrina de un club barrial, mostrando imágenes retro y algunos de los primeros galardones del club de Núñez.
El plantel profesional también estuvo presente, con la participación destacada de los campeones del mundo Thiago Almada y Nicolás Otamendi, así como Leo Ponzio y su cuerpo técnico. La conducción del evento estuvo a cargo de Agostina Scalise, Grego Rossello, Julieta Pink y Mariano Iudica.
Felipe Llorente, nuevo presidente de la Fundación, fue el primero en dirigirse a los asistentes: “Muchas veces nos preguntan cómo nos pueden ayudar. Y este año es haciendo canchas. Haciendo canchas vamos a lograr que los chicos y chicas de cada club de barrio no estén perdidos en la esquina, sino dentro de una cancha. Haciendo canchas vamos a lograr fortalecer a los clubes de barrio como dispositivos sociales y educativos en nuestro país. Haciendo canchas vamos a llevar la bandera de River a cada rincón de la Argentina. Haciendo canchas vamos a hacer que jugar en el barrio sea ganar en la vida”, sostuvo.
Posteriormente, el presidente Di Carlo tomó la palabra: “Quiero que pongamos foco y no perdamos de vista que más allá de un evento que es muy lindo desde el punto de vista social, relacional, es un evento que tiene como eje construir los fundamentos y el financiamiento de un montón de acciones que tienen que ver con ayudar al otro y apuntalar la infinita tarea social que River lleva adelante desde hace más de 125 años. Así que muchísimas gracias a todos por participar. Gracias al equipo de la Fundación. Felicitaciones, y que sigan los éxitos”.
Más adelante, Milagros Hadad entrevistó a Ponzio, quien recordó sus inicios y destacó la relevancia de los clubes de barrio en la sociedad argentina: “Cada vez que vuelvo a mi pueblo, siempre digo que lo que más me gustaba era ir a entrenar y que siempre sentí que esos clubes, como llamamos de barrio, eran el lugar donde en nuestra época entrenadores. […] El que se olvida de dónde salió, creo que por ahí no encontró desde sus raíces hacerse fuerte”, reflexionó. También afirmó: “Canchas de fútbol y los potreros donde nosotros nos iniciamos se hacían en cualquier lado. […] Yo creo que las canchas de fútbol terminan siendo como algo para la salud, porque realmente el deporte es salud”.
Finalmente, la velada concluyó con la esperada subasta. De la mano de Mariano Iudica y con la participación de jugadores del actual plantel y exjugadores, buscaron motivar a los invitados a elevar las ofertas por distintos premios.
La primera subasta ofrecía la posibilidad de viajar con el equipo a Mar del Plata, iniciando en 1.5 millones y alcanzando los 10 millones de pesos. Luego, se sorteó una cena asado para ocho en la concentración del Monumental, donde legendas como Oscar Ruggeri y Enzo Francescoli se ofrecieron a asistir si el ganador duplicaba el monto, logrando un precio final de 60 millones de pesos.
El momento culminante fue la oportunidad de jugar un partido en el Monumental, con vestuario y camiseta oficial. Este premio se subastó en dólares, comenzando en 20 mil y cerrando en 110 mil dólares.
Para cerrar la noche, el plantel profesional sorprendió con un generoso gesto al donar el equivalente a la creación de tres canchas para clubes de barrio, cerca de 135 millones de pesos.
Gracias a las subastas, la venta de recuerdos del Monumental y las donaciones de los asistentes, la Fundación River Plate alcanzó un nuevo récord, recaudando 1.500 millones de pesos, lo que permitirá continuar con su labor de llevar programas educativos, deportivos y sociales a todos los rincones del país, promoviendo valores a través del deporte.









