La partida para la función Educación y Cultura asciende a $11,20 billones, lo que implica un aumento nominal del 27,2% en comparación con 2026. Sin embargo, considerando una inflación proyectada alrededor del 30%, esto resulta en una caída real cercana al 2,2%. Por otro lado, los recursos asignados a la Secretaría de Educación tienen un incremento nominal del 23%.
Uno de los puntos críticos se encuentra en las universidades nacionales, que recibirán $7,35 billones según el proyecto. Esta cifra se sitúa aproximadamente $3,65 billones por debajo de los $11 billones que el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) considera necesario para satisfacer los requerimientos de la Ley de Financiamiento Universitario y para garantizar el funcionamiento del sistema.
Este desajuste presupuestario ha llevado al sector universitario a convocar a la quinta Marcha Federal Universitaria, programada para el 15 de octubre, mientras que en la Universidad de Buenos Aires (UBA) se ha anunciado un plan de paros escalonados desde el 21 de septiembre hasta el 22 de octubre.
“No podemos normalizar que un gobierno decida caprichosamente qué ley cumple y cuál no”, expresó el secretario general de ADUBA, Emiliano Cagnacci.
En paralelo, el presidente del CIN y rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci, advirtió que, si el Congreso aprueba el Presupuesto en los términos propuestos por el Ejecutivo, “todas las funciones y programas que brindan las universidades se van a ver afectados”.
Por otro lado, el ministro de Defensa, Carlos Presti, anunció que el Gobierno planea destinar aproximadamente US$ 350 millones a las obras de la Base Naval Integrada de Ushuaia y de la Base Antártica Conjunta Petrel.
Esta suma incluye recursos para 2026 y 2027, entre los cuales se encuentran US$ 142 millones asignados a través del DNU 867, además de otras partidas previstas para el próximo ejercicio.
Presti aclaró que los recursos destinados a Ushuaia no se identifican específicamente como “Base Naval Integrada” en el presupuesto, sino que están incluidos en partidas correspondientes a la Armada Argentina.
El Gobierno proyecta lanzar en octubre una licitación para la construcción de galpones y un muelle, con el inicio de las obras previsto para enero de 2027.
El proyecto para la base de Ushuaia incluye un muelle de aproximadamente 585 metros, infraestructura de apoyo, obradores y capacidad logística para operaciones antárticas, con la participación de la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea.
El costo total estimado del complejo se situaría entre US$ 400 millones y US$ 500 millones, con el objetivo de finalizar las obras hacia 2029.
A diferencia del proyecto de Ushuaia, el presupuesto especifica las obras planificadas para la Base Antártica Conjunta Petrel, en la isla Dundee. Para la construcción de su muelle, se asignan $30.433 millones entre 2027 y 2028.
Asimismo, el proyecto también solicita autorización al Congreso para llevar a cabo operaciones de crédito público por hasta US$ 3.500 millones, destinadas a la incorporación de equipamiento para las Fuerzas Armadas. De esta suma, US$ 2.300 millones se destinarán a la compra de tres submarinos para la Base Naval Mar del Plata, mientras que US$ 1.200 millones serán destinados a la adquisición de dos fragatas multimisión para Puerto Belgrano.
La disparidad en las asignaciones quedará bajo la consideración del Congreso durante el debate del presupuesto.
El CIN anticipó que trasladará su reclamo a diputados, senadores y gobernadores con el fin de incrementar los fondos universitarios. Los gremios sostienen que el planteo va más allá de la recomposición salarial y señalan que los recursos previstos son insuficientes para garantizar el funcionamiento de las instituciones educativas.
El Gobierno, a su vez, argumenta que las asignaciones educativas muestran incrementos nominales y enmarca las inversiones en Ushuaia y la Antártida dentro de su estrategia de fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur.
Por lo tanto, el debate en torno al Presupuesto 2027 se centrará en el financiamiento de las universidades nacionales, al tiempo que también se discutirá la magnitud de los recursos destinados al desarrollo militar y logístico en Tierra del Fuego y la Antártida.









