El bono del Tesoro estadounidense a diez años alcanzó un rendimiento de 4,82%, lo que generó inquietud entre los inversores al modificar el panorama de tasas. Sin embargo, datos más positivos sobre el empleo no agrícola en Estados Unidos y el anuncio de un aumento de tasas por parte de Japón ayudaron a apaciguar las preocupaciones del mercado. Como resultado, los títulos norteamericanos experimentaron un repunte, bajando su rendimiento a 4,78%, aunque este sigue en niveles altos.
Los inversores están atentos a la situación que obliga a Estados Unidos a implementar medidas drásticas ante su creciente deuda de 40 billones de dólares, que se complica aún más con la subida de tasas.
El reciente aumento de tasas en Japón ha aliviado algo de la presión sobre los bonos estadounidenses. Este incremento ha fortalecido al yen y ha disminuido la necesidad de que Tokio liquide parte de sus tenencias de deuda norteamericana, que suman 1,2 billones de dólares. Japón es el mayor acreedor extranjero de Estados Unidos, y una venta masiva de estos bonos haría que las tasas de interés se elevaran, encareciendo así el financiamiento de la deuda estadounidense.
Por otro lado, muchos inversores están redirigiendo sus fondos de bonos hacia acciones de inteligencia artificial, que están reportando altos rendimientos gracias a excelentes balances. Al mismo tiempo, están apuntando a activos que reflejan los elevados precios del petróleo. Esta migración de capitales ha llevado a una caída en los precios de los bonos, provocando que las tasas alcancen niveles que no se veían en dos décadas.
A pesar de que se han filtrado información sobre las actas de junio de la Reserva Federal que mencionan una posible disminución de los encajes bancarios, esta movida podría otorgar a las instituciones financieras mayor margen de liquidez. Se anticipa que los bancos más grandes podrían destinar parte de estos fondos a la compra de bonos del Tesoro, que podrían contarse como parte de los encajes.
El aumento en el valor de los bonos instantáneamente disminuye la tasa de retorno. Este fenómeno se manifiesta de manera más natural y guiada por el mercado, en contraste con la propuesta del secretario del Tesoro de vender bonos a corto plazo para adquirir deuda a largo plazo, un proceso conocido como “Operación Twist”, que fue utilizado en 1961 y 2011 en momentos de tensión financiera.
Los bonos europeos, en cambio, no han tenido la misma suerte y continúan en ascenso, lo que agrava la crisis de sus deudas. Los títulos franceses, los más comprometidos, han visto un aumento en su rendimiento hasta el 4,25%, justo antes de que el Banco Central Europeo incrementara su tasa de interés. En un entorno donde las tasas e inflación parecen ir de la mano, la morosidad alcanza cifras récord.
La crisis global de bonos soberanos plantea desafíos para la refinanciación de la deuda argentina, aunque las tendencias recientes han sido alentadoras. En particular, se observó un leve aumento en los bonos que resultó en una reducción del riesgo país en 0,2%, alcanzando los 500 puntos básicos. Aunque este es un movimiento moderado, psicológicamente se siente cercano a la zona de las 400 unidades.
Mientras el dólar descendía un 0,10% frente a las principales divisas, en el Mercado Libre de Cambios se operaron 681 millones de dólares, aunque el Banco Central solo adquirió 28 millones. El dólar mayorista cayó 0,1%, con un descenso de 2 pesos, situándose en 1.511 pesos. En el ámbito financiero, el MEP bajó a 1.534 pesos (-0,10%) y el CCL a 1.589 pesos (-0,4%). El dólar informal, conocido como “blue”, retrocedió 5 pesos, alcanzando los 1.540.
La consultora dirigida por Andrés Reschini destacó que “el real brasileño está entre las monedas emergentes que más se fortalecieron en lo que va del mes, al igual que el yuan, cuya economía se presenta más ordenada en comparación con la incertidumbre fiscal de otras naciones desarrolladas. Brasil y China son los principales socios comerciales de Argentina, y los precios de los commodities agropecuarios han mostrado una fuerte recuperación, mientras que los energéticos se mantienen sólidos. Este escenario protege a Argentina de la inestabilidad proveniente de Estados Unidos, aunque las altas tasas postergan su regreso a los mercados internacionales de deuda.”
Se indicó también que el volumen operado en bonos soberanos dollar linked se redujo a 158 millones de dólares, sugiriendo que el mercado mantiene cierta confianza en el tipo de cambio actual, con el real y el yuan respaldando al peso.
Las tasas de interés a noviembre cayeron al 2% efectivo mensual, consolidando las inversiones en pesos. El carry trade sigue vigente, mientras que las cauciones también mostraron una baja. La caución a un día se sitúa en 15,20% anual, y a siete días en 20%. Los BONCER incrementaron entre 0,3% y 0,5%, indicando una disminución en su rendimiento.
El Merval, que agrupa las acciones líderes, registró otra jornada de aumentos: subió 1,9% en pesos y 2,3% en dólares, con Cresud y Edenor liderando el segmento con un ascenso del 4,3%.
Después de que el petróleo superara los 94 dólares, llegando a tocar los 97 en la jornada anterior en el mercado overnight, el precio del crudo continuaba en ascenso y se cotizaba a 95,26 dólares. El oro también mostraba signos de recuperación, operando a 4.333 dólares por onza troy. En las Bolsas de Nueva York, el clima fue neutro con tendencia a la baja, ya que la volatilidad habitual lleva a una búsqueda de ganancias inmediata tras jornadas favorables.









