Esta victoria fue la única nota positiva de una jornada en la que cayeron otros representantes argentinos, como Tomás Etcheverry y Mariano Navone. Etcheverry se despidió del torneo tras perder 6-3 y 7-6 (7-4) ante el francés Terence Atmane, mientras que Navone fue eliminado por el belga Alexander Blockx con el mismo marcador. Mañana debutarán Francisco Cerúndolo, quien se enfrentará a Nuno Borges; su hermano Juan Manuel, que jugará contra Arthur Rinderknech; Sebastián Báez, que se medirá a Learner Tien; y Marco Trungelliti, quien intentará dar la sorpresa frente a Daniil Medvedev.
Lejos queda la frustración de Tirante en la serie de Copa Davis en Busan, Corea del Sur, donde se retiró tras perder el cuarto punto en un enfrentamiento entre Argentina y Corea del Sur que pudo haber sido decisivo. Desde entonces, apenas han transcurrido algunos meses, y el tenista de 25 años, actualmente situado en el puesto 50 del ranking mundial, ha mostrado una notable mejora en su consistencia y un admirable control emocional que le recuerda su paso como número uno mundial en categorías juveniles.
El partido contra Djokovic terminó con un resultado de 2-6, 6-4 y 6-4, extendiéndose durante dos horas y 44 minutos. De este modo, Tirante avanza a la tercera ronda de un Masters 1000 por cuarta vez en su carrera, todas en este 2026, que marca su explosión en el circuito. “Hice un muy buen trabajo dentro de la cancha y manejé los nervios de enfrentar a una leyenda como Novak. Sí, sin dudas fue la victoria más importante de mi carrera”, fueron sus primeras palabras en una entrevista post partido, en inglés.
El tenista añadió: “Estoy aliviado porque tuve muchos break points que no pude aprovechar. Seguí creyendo en mi derecha y en mi saque junto a mi equipo, pensaba en mi familia y en mis amigos que seguro estarán muy contentos ahora mismo. Mi equipo me dio mucha confianza para seguir empujando en los momentos importantes y creo que esa fue la clave”.
La potencia de su saque y su derecha resultan ser armas imponentes. En el primer set, cuando Djokovic tenía un set point a favor, Tirante ejecutó un tiro ganador a 193 kilómetros por hora. Su estilo de juego evoca al de Juan Martín Del Potro, aunque el impacto de Delpo en la historia del tenis argentino es incomparable. Djokovic utilizó una táctica centrada en el revés de Tirante, similar a lo que hacía cuando se enfrentaba al tandilense, pero no fue suficiente ante la resistencia del joven tenista.
Tirante nunca se mostró intimado por “la leyenda del tenis”, como él mismo lo describió al hablar en español ante los medios de comunicación. Cometió 37 errores no forzados y, a pesar de ello, ejecutó 40 ganadores, evidenciando su intención ofensiva. Aprovechó solo 2 de los 15 puntos de quiebre que tuvo a su favor, pero eso fue suficientemente efectivo.
“Fue muy especial, la verdad. Fue mi primera vez enfrentando a Novak. Nunca ni siquiera había entrenado con él y haber jugado hoy en un torneo grande como este, llevándome la victoria… Estoy muy feliz. Me costó manejar los nervios al principio por el hecho de jugar en una cancha central contra la leyenda del tenis. Me apoyé en mi equipo”, comentó, aparentemente relajado, como si hubiera tenido un partido amistoso en La Cumbre contra su tía Vanesa.
Al analizar su victoria, cobra relevancia el hecho de que este triunfo marca solo la octava derrota de Djokovic en 68 partidos disputados contra tenistas argentinos. Antes, solo tres jugadores del país lo habían vencido: Del Potro (4 ocasiones), Guillermo Coria (2) y David Nalbandian, quien lo derrotó en el memorable Masters 1000 de Madrid 2007, donde también se impuso ante Federer y Nadal antes de alzarse con el trofeo.
Tirante ahora se preparará para su encuentro con Martin Landaluce en busca de un lugar en los octavos de final en Cincinnati, una etapa que alcanzó la semana pasada en Montreal. Su desempeño será clave para la última etapa de la temporada, donde muchos jugadores buscan desafiar el dominio de Jannik Sinner y del ausente Carlos Alcaraz, así como a Alexander Zverev y al propio Djokovic.









