Sin nombrarlo explícitamente, el empresario criticó las palabras de Quintela, quien sugirió que el peronismo podría “nacionalizar lo que sea necesario” si recobran el poder.
“Cuando escucho voces hablar de expropiaciones, es la peor palabra. No es en contra del empresario, sino de la sociedad y del crecimiento. Sin claridad en las reglas de juego no hay crecimiento”, enfatizó Funes de Rioja, quien además hizo referencia al uso de este término por parte del chavismo para justificar la nacionalización de empresas en Venezuela. “No existe país que realice transformaciones de manera sencilla. Lo que se debe hacer es implementar cambios de manera inteligente para evitar riesgos de reversión. Se necesita confianza”, añadió el empresario, quien destacó que la economía nacional no ha crecido desde 2011.
Las declaraciones de Quintela generaron un fuerte debate en el marco de la discusión legislativa por la Ley de Extranjerización de Tierras. En ese sentido, el gobernador fue claro: “Hay que avisarles a los inversores: el peronismo revisará absolutamente todo. Lo que sea necesario nacionalizar, lo nacionalizaremos. Lo que sea necesario expropiar, lo expropiaremos. Vamos a recuperar”. Además, instó a los inversores a “no entusiasmarse” con las políticas del gobierno actual.
La respuesta del gobierno no se hizo esperar. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, calificó al gobernador riojano de “dinosaurio” y afirmó que este tipo de planteos equivalían a decirles a los argentinos que “queremos que sigan siendo pobres”. “Es de la prehistoria”, expresó en declaraciones a medios radiales.
Los comentarios de Quintela se enmarcan en un contexto de debate sobre la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, promovida por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, que el Gobierno logró aprobar parcialmente en el Senado. Ante la falta de consenso, el Ejecutivo decidió excluir de la iniciativa las reformas relacionadas con la Ley de Tierras y la Ley de Manejo del Fuego, pero obtuvo media sanción para flexibilizar los desalojos y endurecer las expropiaciones.









