“Estoy enojado, se nos trató muy mal, creo que no merecíamos terminar así, apartados”, declaró el atacante.
Asimismo, relató cómo él y varios de sus compañeros fueron apartados: “Nos llamó un día antes de la pretemporada Pablo Longoria, que mañana no teníamos que presentarnos, que volviéramos la semana que viene. Todo fue por teléfono”. En este sentido, criticó la falta de acercamiento de la dirigencia, señalando: “El único que se acercó a vernos fue Leo Ponzio, después ningún dirigente vino”.
Salas expresó su incertidumbre respecto a quien tomó la decisión de marginarlo a él y a otros futbolistas, que fueron destinados a entrenar en el predio Cantilo, y se quejó de que el entrenador, Eduardo Coudet, nunca les explicó la situación.
Ya en la ciudad de Mendoza, el futbolista se someterá a una revisión médica y, si todo va bien, se integrará al equipo dirigido por Alfredo Berti, que ya ha clasificado a los octavos de final de la Copa Libertadores 2026. Firmará un préstamo por un año, sin cargo y con una opción de compra de 4 millones de dólares por el 50% de su pase.
Tras una breve estadía en River y descontento con su finalización, Salas afirmó sin titubear que “en los últimos dos meses no me sentí jugador”.
Aunque destacó que entrenó de manera adecuada, con prácticas diarias y un preparador físico a cargo del grupo marginado, el delantero mencionó que “no es lo mismo” entrenar al margen del resto del plantel. Además, calificó la decisión de apartarlos de “extra futbolística”.
“Es incómodo estar encerrado en un contenedor. A nadie le sirve que estemos encerrados ahí”, enfatizó Salas. “Nunca le faltamos el respeto al club”, añadió.
El atacante también expresó que, en caso de anotarle un gol a River, no lo celebraría, debido al respeto que siente por la afición: “Lo que pasó es extrafutbolístico”.
Salas lamentó haber jugado “un solo partido” como extremo izquierdo, su posición preferida, y resaltó los desafíos que enfrentó al adaptarse a un nuevo esquema tras su paso por Racing, describiéndose como un jugador físico: “Lo mío es correr a los centrales, no te voy a jugar bonito con la pelota”.
Recordó que tuvo un “muy buen” comienzo en su etapa en River, pero que una lesión en la rodilla lo hizo “volver con miedo” tras un mes inactivo. A pesar de ello, consideró que no fue un mal año, ya que lograron llegar a la final del Torneo Apertura 2026.
Acerca de su nueva etapa en Mendoza, que representa su cuarto club en el fútbol argentino, Salas compartió su “entusiasmo” al recibir la llamada de Independiente Rivadavia. Describió al club como “lindo y ordenado”, y aseguró que Berti le prometió utilizarlo en una posición que le resulte “cómoda”, expresando su deseo de “volver a sentir el cariño de la gente”, concluyendo: “Vengo a jugar y mostrar la clase de jugador que soy.”








