El incumplimiento de esta regla resulta en la revocación automática de la visa americana, extinguiendo su validez para futuros viajes. El Departamento de Estado señala en su página oficial que no abandonar Estados Unidos en la fecha pactada conlleva la pérdida del estatus legal que permite la permanencia en el país.
De acuerdo con la Sección 222(g) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA), cualquier visa de un portador que se encuentre fuera de estatus será revocada. Esto implica que pierde su validez para realizar nuevas visitas, sin importar cuánto tiempo le quedara de vigencia.
Las autoridades advierten que no salir a tiempo también puede afectar la elegibilidad para obtener visados en el futuro, una situación que dependerá del tiempo pasado en el país de manera ilegal.
Si un viajero requiere una estancia prolongada, existe la posibilidad de solicitar formalmente una prórroga a USCIS. Este procedimiento está permitido solo si se cumplen ciertos requisitos.









