Según los relatos de tres fuentes con conocimiento directo de la situación, que solicitaron permanecer en el anonimato, el asunto fue formalmente presentado al Comité de Ética de la FIFA, y las autoridades futbolísticas globales conocen la delicada situación.
La acusación, también confirmada por otras fuentes, sugiere que Domínguez y su colega habrían recibido más de cinco millones de dólares de fondos recuperados por la federación tras escándalos de corrupción que han sacudido el mundo del fútbol en años recientes.
Este dato resulta alarmante dado que Domínguez no solo lidera la Conmebol, sino que también ejerce como uno de los ocho vicepresidentes de la FIFA, ocupando un puesto de considerable influencia en la estructura del fútbol a nivel mundial.
El informe menciona que la Conmebol optó por no profundizar en la denuncia, afirmando a New York Times que no tenía conocimiento sobre la existencia de una denuncia ética contra su presidente. Por su parte, la FIFA no respondió a los múltiples intentos de obtener comentarios por parte de la publicación.
Asimismo, Alejandro Domínguez no ofreció respuestas a las preguntas de la prensa sobre las acusaciones que se detallan en el informe.
Esta situación vuelve a colocar bajo el escrutinio las estructuras de poder en el fútbol sudamericano, las cuales han estado marcadas en la última década por investigaciones judiciales y escándalos de corrupción.









