La confirmación del hallazgo fue realizada por el Establecimiento Francés de Sangre (EFS) tras varios años de investigaciones exhaustivas y análisis genéticos avanzados. Este nuevo sistema sanguíneo ha sido denominado “Gwada negativo”, en homenaje al origen de la paciente.
A mediados de junio, la Organización Internacional de Transfusión Sanguínea validó este descubrimiento durante una conferencia científica en Milán. Con esta nueva inclusión, el catálogo mundial de grupos sanguíneos reconocidos asciende a 48.
La historia de este descubrimiento comenzó hace 15 años, cuando la mujer se sometió a un análisis rutinario previo a una intervención quirúrgica en París. En este examen, los especialistas encontraron un anticuerpo desconocido que despertó el interés de los investigadores. Sin embargo, las limitaciones tecnológicas de la época impidieron profundizar en la causa de esta reacción sanguínea inusual. El biólogo médico Thierry Peyrard, parte del equipo involucrado, señaló que no contaban con los recursos necesarios para entender esta rara manifestación sanguínea.
En 2019, la evolución en las técnicas de secuenciación de ADN permitió a los científicos identificar una mutación genética particular que explicaba la existencia de este grupo sanguíneo tan singular y diferente de los ya catalogados. Los investigadores también descubrieron que la paciente había heredado el gen mutado de ambos progenitores, lo que generó un perfil sanguíneo único que no se había observado en ningún otro individuo.
Los especialistas advierten que esta mujer podría ser incompatible con cualquier otra persona para una transfusión de sangre. Como señaló Peyrard, actualmente es “la única persona del mundo compatible consigo misma”, una situación extraordinaria en el ámbito de la hematología.
El término “Gwada negativo” fue elegido por su facilidad de pronunciación en varios idiomas y su conexión con las raíces de la paciente, un nombre que fue bien recibido por la comunidad científica que participa en la investigación de grupos sanguíneos raros.
El EFS subrayó que este tipo de descubrimientos es esencial para mejorar la atención de pacientes con perfiles sanguíneos infrecuentes, y los investigadores continúan explorando este fascinante hallazgo.









