“Tras tres meses de un proceso judicial, la causa en la que estuve involucrado fue archivada”, expresó Morales en su publicación, la cual incluía una imagen de la resolución referida. El documento señala que la decisión se basa en “la carencia de elementos de prueba suficientes para tener por acreditada la existencia de los hechos investigados”.
Agradeció el apoyo recibido de su familia, amigos y del club durante este periodo. “Quiero agradecer a mi familia, a mis amigos y al Club Barracas Central, que me acompañaron en todo momento. También valoro la rapidez con la que actuaron la Fiscalía y el Juzgado de Garantías intervinientes”, indicó el futbolista.
Morales también remarcó que “con diálogo y comprensión entre las partes hoy la situación está aclarada” y subrayó que “no hubo pruebas que sustentaran los hechos investigados”. Concluyó su mensaje manifestando su deseo de regresar a su carrera profesional, la cual, a su juicio, “se vio interrumpida” durante el proceso judicial.
Poco tiempo después del anuncio de Morales, Barracas Central publicó un comunicado oficial a través de su cuenta en X, señalando: “El Club Atlético Barracas Central informa que, a partir de la resolución judicial que dispuso el archivo de las actuaciones oportunamente iniciadas, el futbolista Gonzalo Morales se reincorporará al plantel profesional de Primera División”.
El club agregó que el jugador retomará sus actividades deportivas a partir de ese momento, lo que pone fin a la medida preventiva que lo había mantenido alejado del equipo desde el 27 de julio.
La denuncia contra Morales había sido presentada por su expareja, quien también había solicitado una restricción perimetral en su contra. En su denuncia original, la denunciante mencionó haber sido víctima de “violencia física, psicológica y verbal” durante su convivencia con el futbolista, así como presentó evidencia fotográfica que incluía hematomas y capturas de conversaciones.
En uno de esos diálogos, la mujer le comentaba a Morales sobre los abusos: “Me cagaste a piñas”, “me pegaste una patada en el orto en México”, “me dejaste un ojo morado”. A lo que el jugador respondió: “Chau Karen, te amo”.
Además, la denunciante relató haber enfrentado amenazas por parte del entorno familiar del jugador al intentar hacer la denuncia. “Hoy la denuncia ya está hecha. Comparto esto porque no quiero seguir callando y porque deseo que ninguna otra mujer tenga que pasar por lo mismo”, concluyó en esa oportunidad.
La acusación contra Morales había ganado notoriedad pública poco después de que este anotara un gol que permitió a Barracas Central vencer a River Plate en el estadio Monumental. Ante la gravedad de la denuncia, el club decidió apartar al delantero del equipo profesional “con carácter preventivo” hasta que se esclarecieran los hechos en el ámbito judicial.









