El enfrentamiento estuvo marcado por una tensa controversia respecto a una interrupción (hindrance) provocada por las pantallas LED, aunque finalmente el tenis puro prevaleció. En medio del partido, Zverev asumió el control al ejecutar derechas profundas que llevaron a Djokovic a demostrar su famosa capacidad de respuesta con movimientos al límite y una elasticidad sorprendente.
El punto intrigante ocurrió al inicio del segundo set. Después de un primer intercambio, Djokovic dejó una pelota corta, lo que permitió a Zverev avanzar hacia la red. El alemán respondió y el segundo golpe resultó aún más espectacular que el primero.
Zverev intentó un globo, que culminó en un tiro sorpresa conocido como la “Gran Willy”, que sorprendió a Djokovic, quien casi automáticamente colocó su raqueta para que la pelota rebotara. A partir de ahí, Zverev se lanzó hacia adelante y conectó un remate, sin anticipar que Djokovic tendría el reflejo necesario para devolver su tiro y sellar un punto impresionante. El estadio de Pekín estalló en una ovación ensordecedora, mientras Zverev, atónito, solo pudo sonreír y aplaudir con su raqueta ante el público.
El partido en la capital china presentó un marcado contraste en el circuito. Alexander Zverev llegó al torneo como el principal favorito (cabeza de serie número 1) y se encontraba en el segundo lugar del ranking mundial, consolidado en la elite y demostrando un tenis arrollador en las rondas previas.
Por su parte, Novak Djokovic enfrentaba el torneo desde el puesto número 11 en la clasificación internacional, luego de una temporada irregular. Sin embargo, Pekín tiene un encanto particular para el serbio, un lugar donde parece adquirir una fortaleza inquebrantable.
El partido comenzó desfavorable para el ex número uno, con un firme Zverev que se llevó el primer set 6-4. No obstante, Djokovic no se rindió y, tras ajustar su devolución, resistió el desgaste físico, logrando finalmente un triunfo por 4-6, 6-4 y 6-4 después de más de dos horas y media de intenso juego.
Esta victoria resultó significativa para el serbio: le permitió extender su invicto a 32-0 en el China Open, superando el récord anterior de Rafael Nadal de 31 victorias consecutivas en el comienzo de Roland Garros, estableciendo así el mejor inicio histórico en un mismo torneo de la Era Open.
Luego de eliminar al principal candidato al título, Djokovic continúa su camino en Pekín, donde se enfrentará en semifinales al ruso Daniil Medvedev, en un duelo de tactistas desde el fondo de la cancha que promete ser emocionante y definirá a uno de los finalistas del torneo asiático.









