El presidente de la UIA, Martín Rapallini, realizó un discurso en el cual reconoció que “la estabilización es fundamental para la Argentina”; sin embargo, advirtió que “la economía no puede medirse solamente por la evolución de la inflación” y subrayó la necesidad de “mirar la actividad”.
Rapallini enfatizó que el sector industrial “pide un puente. Un puente entre la economía que estamos dejando atrás y la economía competitiva que queremos construir”. Además, se mostró a favor del RIGI y el súper RIGI, programas impulsados por el gobierno de Milei para atraer inversiones, pero exigió que estos beneficios sean aplicados a la actividad industrial. “No debe ser el Estado quien determine qué sectores tienen futuro en la Argentina y cuáles no”, sentenció.
El presidente de la UIA también llamó a superar las descalificaciones y agresiones hacia los productores, resaltando que, aunque existen diferencias sobre las políticas necesarias para el país, el respeto debe ser un aspecto central de la convivencia democrática. En su discurso, Rapallini reveló un dato alarmante: desde agosto de 2023, la industria argentina ha perdido 90.000 puestos de trabajo registrados.
El Gobierno estuvo representado por Pablo Lavigne, secretario de Coordinación de la Producción, quien asistió al evento.
Los reclamos más contundentes provieron del vicepresidente de la UIA, Guillermo Moretti, quien dirigió sus críticas -sin mencionarlo directamente- hacia el ministro de Economía, Luis Caputo. “Estamos manejados por Rivadavia II. Estamos manejados por un endeudador, un trader que no sabe lo que es un torno”, exclamó.
En declaraciones a la prensa antes del evento, Moretti añadió: “Esta gente no conoce el país, no sabe lo que es una fábrica”. Luego amplió su cuestionamiento a Caputo, sugiriendo que “debe saber mucho de finanzas porque sus finanzas personales aumentaron un 37% en dólares en un año”.
Moretti también comentó que el sector industrial “en su conjunto está en una situación muy, muy difícil”, y calificó las políticas actuales como una desindustrialización. “No puede haber industria si no tienes escuelas técnicas, universidades, CONICET, o INTI”, argumentó.
En julio, la industria continuó su tendencia a la baja, profundizando un estancamiento que se ha prolongado desde mediados del año anterior. Los indicadores adelantados del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA) señalaron una caída mensual desestacionalizada de 0,6 por ciento, con una reducción acumulada de cerca del 2 por ciento en la producción manufacturera durante los primeros siete meses de 2026. Los sectores de construcción, automotrices y bienes durables fueron identificados como los más golpeados.









