Irurzun pretende que el máximo tribunal examine la aplicación del límite etario establecido en la Constitución Nacional, dado que el gobierno ha decidido no presentar su pliego ante el Senado para un nuevo período.
La resolución, suscrita por los jueces María Claudia Caputi y Luis María Márquez, reconoció que el asunto va más allá del interés personal del juez y afecta directamente la composición de los órganos judiciales.
Ahora, la Corte deberá resolver sobre la interpretación de la norma que establece que los jueces federales pueden ejercer hasta los 75 años, y a partir de esa edad, solo si son redesignados por el Poder Ejecutivo con el acuerdo del Senado por períodos de cinco años.
Irurzun también había solicitado una medida cautelar para poder permanecer en su cargo mientras se resolvía el fondo de su petición, pero tanto el tribunal de primera instancia como la Cámara rechazaron ese requerimiento.
Para fundamentar su decisión, la Cámara citó el precedente “Schiffrin” de la Corte Suprema, que validó el límite etario establecido por la reforma constitucional de 1994, aunque a su vez consideró que le corresponde al máximo tribunal precisar el alcance de la norma en este caso concreto.
“El fallo definitivo del tribunal de la causa es adverso a la validez del derecho que la recurrente alega”, indicó el dictamen.
El expediente será enviado ahora a la Corte Suprema. En vista de que Ricardo Lorenzetti se encuentra de licencia, el tribunal deberá designar conjueces para que intervengan en la causa.
La posible renuncia de Irurzun se produce en un contexto donde la Cámara Federal de Comodoro Py está atravesando un proceso de renovación de tres cargos: el suyo, además de los de Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi, cuyas designaciones durante la gestión de Mauricio Macri han sido cuestionadas por la misma Corte.
El gobierno actual se encuentra en condiciones de cubrir la mitad de las vacantes en los tribunales que manejan causas de corrupción de alto perfil y relevancia política.
Irurzun fue nombrado juez federal por el gobierno de Raúl Alfonsín en 1987 y ascendió a camarista en 1994 durante la presidencia de Carlos Menem.









