El Ministerio de Economía ha recurrido a diversas herramientas para hacer frente a estos compromisos de deuda. Entre las opciones disponibles, se destacan la renovación de REPOS, licitaciones y acuerdos con organismos multilaterales.
El secretario de Finanzas, Federico Furiase, anticipó la presentación oficial: “El lunes 6 de julio se anunciará el programa financiero del Tesoro para 2026-2027. Incluirá el cronograma de vencimientos de deuda en dólares del Tesoro y las fuentes de financiamiento que se emplearán”, señaló durante una conversación en un streaming oficialista.
Desde el equipo económico caracterizaron la propuesta como “un programa financiero muy conservador en lo que respecta a los supuestos de nuevas colocaciones”. El esquema busca establecer “colchones en 2026” que faciliten el cumplimiento de las metas futuras, permitiendo llegar “con mucha holgura” al 2027.
Se contempla la renovación de REPOS, licitaciones, acuerdos con organismos multilaterales y la emisión de bonos en dólares, como los que ya se colocaron con vencimientos en 2027 y 2028.
Uno de los ejes del anuncio será evidenciar que el financiamiento “está completamente cerrado, no solo para 2026 sino también para 2027”. Esto contribuyó a una nueva reducción del riesgo país, que se sitúa en la zona de los 415 puntos, lo que indica una mayor confianza de los inversores en la capacidad de Argentina para cumplir con sus obligaciones.
Furiase destacó que el año próximo “será menos desafiante que 2026 en cuanto a las fuentes de financiamiento que habrá que desarrollar”. Esta situación permitirá “disipar la tensión y la incertidumbre”, factores que el Gobierno vincula de manera directa con la disminución del riesgo país y la inflación.
Referente a la estrategia de financiamiento, el funcionario indicó que se exploraron “fuentes alternativas a los mercados internacionales con tasas de interés significativamente más bajas”. Aclaró que “el endeudamiento en ley extranjera es una opción”, aunque no se encuentran “obligados a emitir bonos” bajo esa normativa si las tasas no resultan convenientes.
Uno de los instrumentos clave utilizados por el Palacio de Hacienda fue la emisión de dos bonos en dólares: uno con vencimiento en 2027 y otro en 2028, justo al finalizar el mandato de Milei. Ambos bonos tenían un límite de colocación de hasta u$s2.000 millones. Al haber completado esos cupos, Economía aseguró una parte importante del total que deberá afrontar.
Otras alternativas incluyen la participación de organismos multilaterales. Los créditos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco Mundial fueron los últimos aprobados por el Ejecutivo. Por un total de u$s1.750 millones, estos créditos funcionarán como garantía para la obtención de préstamos con bancos privados: el Banco Mundial otorgará u$s1.200 millones, mientras que el BID contribuirá con u$s500 millones.
Finalmente, la decisión del Banco Central (BCRA) de extender los REPOS hasta 2028 ha reducido la carga de compromisos para el año electoral y ha ayudado a disipar dudas sobre el “poder de fuego” disponible de la administración libertaria.









