Ambas escuelas han sido seleccionadas como finalistas en el Top 10 de los World’s Best School Prizes 2026, un prestigioso reconocimiento que otorga la organización T4 Education en su quinta edición. La selección de los ganadores se llevará a cabo en noviembre próximo.
Estos centros educativos están en competencia por un premio internacional, aunque lo harán en categorías diferentes dentro de las cinco disponibles: Colaboración con la Comunidad, Acción Ambiental, Innovación, Superación de la Adversidad y Promoción de Vidas Saludables.
El Northfield School Campus Puertos aspira a la categoría Innovación, mientras que el Colegio San Pedro Apóstol busca el galardón en Acción Ambiental.
Las cualidades que les permitieron alcanzar este reconocimiento son notables. Marin Maurette, responsable de Alianzas Estratégicas para LATAM en T4 Education, señala que los World’s Best School Prizes honran a las escuelas que “van más allá del paradigma educativo tradicional”.
“Son instituciones que se han atrevido a impulsar visiones y proyectos innovadores, concretándolos gracias al compromiso de toda su comunidad. Lo que distingue a estas escuelas es el impacto positivo y demostrable que generan. Esto es precisamente lo que han logrado las dos instituciones argentinas que este año forman parte del Top 10”, afirma Maurette.
En el caso del Northfield School, destaca su “sólida cultura de gestión basada en datos” y el compromiso de aprovechar esa información para mejorar las trayectorias educativas de sus alumnos. Esta escuela privada, que abarca niveles inicial, primario y secundario, ha desarrollado un sistema que recopila y analiza datos para entender mejor el entorno escolar y rediseñar las prácticas pedagógicas, transformando así las experiencias educativas.
Los estudiantes son protagonistas activos de este modelo, donde se realiza un seguimiento del progreso académico, el desarrollo lector, el bienestar socioemocional y los niveles de participación, lo que permite evaluar cómo aprende cada alumno a lo largo del tiempo y detectar áreas de mejora.
“Si bien hoy puede parecer una práctica común, sigue siendo uno de los mayores desafíos en el ámbito educativo”, reflexiona Maurette.
El modelo instaurado en Northfield School, Campus Puertos, se ha ampliado a la Red Educativa Itinere, que abarca diez escuelas en Argentina y Uruguay, permitiendo que esta propuesta educativa tenga un alcance más amplio y escalable.
Por su parte, el Colegio San Pedro Apóstol de Córdoba ha transformado su campus en un laboratorio de iniciativas ambientales lideradas por los propios estudiantes. Este centro educativo, también de gestión privada, se sitúa cerca de la Reserva Natural General San Martín y ha identificado una limitación común en la educación ambiental: la desconexión entre la infraestructura escolar y las prácticas pedagógicas.
En respuesta, ha desarrollado un modelo de aprendizaje denominado “Conciencia, Educación y Acción”, el cual asegura que la alfabetización ambiental comience desde la educación inicial y se profundice a lo largo de toda la trayectoria escolar. Los estudiantes enfrentan desafíos ambientales concretos, como el control ecológico de escorpiones a través del paisajismo con plantas que actúan como repelentes naturales.
“Esa apropiación por parte de los alumnos es lo que convierte a la propuesta en algo verdaderamente poderoso y sostenible”, subraya Maurette.
La planta solar de la escuela cubre el 71,98% del consumo energético del establecimiento. Desde su activación en junio de 2025, ha generado 101.833 kWh de energía limpia en menos de un año, evitando la emisión de 101.500 kilogramos de dióxido de carbono.
Además, la institución ha logrado reducir en un 90% el uso de plásticos de un solo uso en su comedor principal y en un 70% en su cantina mediante el uso de alimentos frescos y envases reutilizables. Asimismo, compostan el 100% de los residuos de jardinería y del café, reintegrando nutrientes al suelo.
“A pesar de sus diferencias, ambas escuelas comparten un rasgo fundamental: las comunidades han hecho propios estos proyectos, integrándolos a su identidad. Esto refleja una gestión sólida, liderazgo y una visión compartida, componentes clave para cualquier comuna que aspire a crecer y progresar”, concluye Maurette.
En noviembre se anunciarán los tres primeros clasificados y los ganadores de cada categoría, seleccionados por un jurado de líderes y expertos internacionales. Las 50 escuelas seleccionadas participarán también en una votación pública para determinar al ganador del “Community Choice Award”. Tanto ganadores como finalistas recibirán una invitación al World Schools Summit, que tendrá lugar en Londres en enero de 2027.
“Estos premios buscan no solo dar a conocer estos ejemplos, sino también que quienes diseñan políticas educativas los analicen, aprendan de ellos y tengan en cuenta las prácticas que han demostrado ser efectivas”, finaliza Maurette.









