Históricamente, Milei ha organizado reuniones sociales en la residencia presidencial, especialmente los domingos, donde disfrutaba de ópera en compañía de economistas como Juan Carlos de Pablo, periodistas y otros allegados. Sin embargo, para este evento mundialista ha optado por la soledad.
Según confirmaron fuentes en Balcarce 50, el Presidente mantendrá su rutina habitual mientras sigue el partido del equipo dirigido por Lionel Scaloni. No obstante, se espera que permanezca muy atento al desarrollo del juego gracias a su devoción por la Albiceleste.
“Esperemos que de vuelta la alegría sea argentina acá a unos meses. Vamos Messi, carajo”, expresó Milei a finales de mayo en un discurso durante el Latam Economic Forum. Poco después, compartió un anuncio publicitario de YPF en el que el capitán del seleccionado es el protagonista: “VAMOS ARGENTINA CARAJO…!!! Perdón, no puedo evitar ponerme termo con la Selección Argentina”.
A pesar de su entusiasmo, desde la Casa Rosada anticiparon que Milei no estará presente en el campeonato, a pesar de la relevancia del torneo y su deseo de alentar a los campeones defensores durante su viaje a Estados Unidos.
El mandatario recibió una invitación de Donald Trump para participar en las celebraciones del 4 de julio por el Día de la Independencia del país norteamericano. Su presencia en los Estados Unidos coincidirá con el probable partido de Argentina en los 16avos de final, programado para el 2 o 3 de julio, según el resultado de la fase de clasificación.
“No esperen que vaya, y no porque no le guste el futbol”, comentaron fuentes del Gobierno hace algunas semanas. Los círculos cercanos a Milei enfatizan que esta decisión pretende proyectar una imagen de austeridad y que el viaje tiene un carácter estrictamente laboral.
En ese marco, la agenda de la comitiva presidencial en Estados Unidos se centrará en fortalecer las relaciones políticas con la administración de Trump e impulsar la llegada de nuevos proyectos de inversión al país.









