De esta manera, Pablo Miedziak, presidente del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), expuso el reto que enfrenta la actual generación de empresarios y líderes.
El ejecutivo realizó estas declaraciones durante la apertura del XVII Congreso Córdoba del IAEF, un evento que se celebra bajo el lema “viejos desafíos, nuevas oportunidades, ¿cómo prepararnos ante un mundo que se reordena?”.
Miedziak subrayó que Argentina “no solo vive y gira alrededor de lo que sucede en el AMBA”, sino que cuenta con una producción, trabajo y empleo que brota en diversas ciudades y provincias. “Para que haya un desarrollo genuino, estructural y sustentable, es necesario que ese interior tenga voz, agenda propia e interlocutores de peso”.
El presidente del IAEF afirmó que la gestión actual ha logrado “logros macroeconómicos” que no pueden ser desestimados, incluyendo la baja de la inflación y del riesgo país, así como una reducción “sustancial” de la pobreza. “Pero también —advirtió— queda mucho por delante. La estabilización es un punto de partida, no de llegada”.
Durante el congreso, que reúne a ejecutivos de finanzas, CEOs, funcionarios y economistas, Miedziak no dudó en calificar el contexto actual como un “momento bisagra y fundamental” para el futuro de la Argentina. “Hay que ordenarse hacia adentro y proyectarse con coherencia hacia afuera. Ese es el desafío de nuestra generación”, añadió.
Entre los desafíos pendientes, Miedziak mencionó la necesidad de mejorar la infraestructura, la logística, el financiamiento y la seguridad jurídica. Hizo hincapié en que es cada vez más necesario establecer acuerdos comerciales y políticas de Estado que perduren más allá de los cambios gubernamentales, con el fin de integrarse en las cadenas de valor internacionales.
El encuentro también contó con la participación de Guillermo Acosta, ministro de Economía de Córdoba, quien señaló que “hay una presión por el lado de los gastos y de los ingresos” debido a los aumentos en los primeros y la caída en la recaudación durante varios meses. “En Córdoba, si se realizan inversiones, se puede obtener la promoción industrial; hay programas de empleo que facilitan la contratación; se hacen esfuerzos impositivos, aunque siempre la sábana es corta. Hay que sentarse y discutir cómo acompañar a cada uno de los sectores”, afirmó.
Los tributaristas César Litvin y Gustavo Campos abordaron los aspectos fiscales que generan más interés entre los empresarios. Coincidieron en que existen cambios que podrían aliviar la carga fiscal de manera expedita, sin la necesidad de esperar a una reforma integral, la cual –enfatizaron– debe ser consensuada con gobernadores e intendentes.









